Un viaje sutil hacia el pasado

POR ROSARIO TIFA
Veinte trajes de noche fueron presentados por la diseñadora Marisol Henríquez (Marysun), en Casa del Tostado, durante la exhibición de la primera máquina de coser introducida en el país en 1840. Los vestidos, todos largos hasta el piso, están confeccionados en diferentes cortes, algunos con detalles en bordados y pintados a mano.

Además, la diseñadora presentó las faldas abombadas usadas en esa época, algunas de cortes circulares y otras de estilo tubo, todas acompañadas de bustieres y blusas lisas, pintadas o bordadas.

Los strapless, escotes, ojales y tiros, de los cuales pendían mangas largas, se presentan en muchas de las piezas de la reconocida diseñadora de moda.

Muchos vestidos glamourosos también se distinguieron en la colección, engalanados con detalles en plumas, piedras y encajes.

Dos trajes que llamaron la atención fueron uno de amplia falda pintada al finalizar el ruedo con corpiño y otro de falda recta y una blusa pintada con la figura de un gallo, retocado con pinceladas de lentejuelas y diminutos canutillos.