Una burla más de la JCE

De generación en generación se nos ha enseñado que Don Miguel de Cervantes nos dejó en su obra “el Quijote de La Mancha” la expresión: “Cosas veredes amigo Sancho”, sin embargo, ésta no aparece en la referida joya literaria del idioma español sino en el más antiguo poema épico conservado en la lengua castellana, dígase “El Cantar de Mío Cid” y reza de la siguiente manera: “Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras”.

Claro está, a pesar de que la expresión  “Cosas veredes amigo Sancho” no provenga de la fuente consuetudinariamente citada, ésta conserva su valor epistemológico y se ajusta de manera perfecta a la postura burlona que ha asumido la Junta Central Electoral ante los dominicanos de la diáspora con el cierre de las oficinas de esa institución en el exterior.

La falta de recursos para mantener abiertas la oficinas de la JCE en el exterior fue la excusa argumentológica del presidente de ese órgano electoral, Dr. Roberto Rosario, con cuya actitud pretendió presionar al gobierno central para que le fueran asignadas partidas presupuestarias adicionales en el año 2013. El presidente Danilo Medina, conocedor de la realidad de esa institución no cedió a esas infundadas pretensiones.

De forma irónica y hasta burlona, la JCE acaba de informar que ha tenido un ahorro de cientos cuarenta y cuatro millones de pesos en la ejecución presupuestaria del año 2013. Esto nos hace entender que nunca fue necesario el cierre de las oficinas en el exterior, a menos que la intención no fuera tratar de ejercer cierto “chantaje” para que se le concediera una mayor asignación de fondos a la JCE.

Estos ahorros más que ser motivo de regocijo, son una muestra de la falta de compromiso público con nuestros compatriotas de la diáspora, a quienes la JCE deberá pedir disculpas por la medida irracional de cerrar las oficinas en el exterior, peor aun si como botín de guerra se presenta un ahorro devenido de un perjuicio a los dominicanos en el exterior.