Una ciudad ecoturística en Yamasá

YAMASÁ.- Los ojos de quienes tuvieron la dicha de estar por unas horas en este paraíso enclavado en el Caribe, solo podían sentir que eran bendecidos por Dios a través de la madre naturaleza. Sin duda, fue así, porque el intenso verdor de los árboles y el aire fresco que se respira en ese lugar no dejaba que el corazón abrigara otro sentimiento.

En este lugar, que aún está virgen, pero en el que se combinará la espectacularidad de las instalaciones con el respeto del ambiente, se está construyendo el proyecto Rancho Verde, opción ecoturística que permitirá dinamizar la economía de la zona y el turismo ecológico del país.

Para dejar formalmente iniciadas las operaciones de este complejo, el Grupo Rancho Verde y la corporación Legacy International realizaron un encuentro que contó con la asistencia de una delegación extranjera integrada por más de 40 personas. La prensa escrita del país también tuvo la oportunidad de captar las imágenes y emociones vividas en ese lugar que promete ser un majestuoso complejo ecoturístico.

[b]Rumbo a la cima del cielo[/b]

Luego de dejar atrás las agitadas calles y avenidas de Santo Domingo, empezaron a acompañarnos las hermosas y humildes casas típicas de San Felipe, Punta, Villa Mella, donde nacieron los Congos que desde hace varios años fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Luego de una hora de viaje, – de transitar el cruce del 26, donde se divide la carretera Yamasá- Monte Plata-, y siguiendo la flecha que indicaba la ruta que conducía hacia Rancho Verde, los invitados se dieron cuenta que subir hasta las montañas se convertiría en toda una aventura.

La primera parada así lo confirmó, pues era necesario atravesar el río Leonora en un vehículo todo terreno. En los minutos de espera fue muy común ver a sus habitantes cruzarlo en motor, o simplemente a pie. Ya atravesada la cuenca, el trayecto -de aproximadamente 15 minutos- está cubierto de diferentes especies de árboles.

Uno de ellos los algarrobos, cuyos tallos al secarse son utilizados para dar de comer a palomas, bueyes y caballerías.

Ya en la “cima del cielo”, varios aventureros quisieron seguir explorando la zona, por lo que decidieron desafiar el candente sol para caminar hasta la montaña donde será construido el hotel de Cristal. Sólo imagínese la belleza del entorno. A la derecha tendrá la panorámica de las llanuras de Monte Plata, a la izquierda las frondosas y elevadas lomas de Yamasá, y con un poco de esfuerzo verán las siluetas de los altos edificios que se levantan en la primera ciudad del Nuevo Mundo, Santo Domingo de Guzmán.

En este encuentro realizado para dejar formalmente las operaciones del complejo estuvieron presentes André Brady, presidente-fundador de Legacy; su esposa Solange Motta Brady, quien es presidenta de la Fundación Hijos del Sol; Mario Roberto Gomes, director del BAC Florida Bank; Nélcida Chakoff, directora regional de Prudential, -quien es una dominicana radicada en la Florida; así como los ejecutivos de la universidad de Michigan State Scott Whiteford, Manuel Chávez y Hildegarde Selig -gestora de la futura escuela medioambiental- y Maximino Brito, ingeniero y presidente del Grupo Rancho Verde.

[b]Comodidad en las alturas[/b]

Rancho Verde es una de las iniciativas que más entusiasmo ha despertado entre el consejo de directores de Legacy, que maneja un elevado número de proyectos de cariz similar en toda América. Nicaragua y Venezuela son los posibles destinos para proyectos con el modelo que desarrollará el Grupo Rancho Verde en República Dominicana.

Las instalaciones constarán de un hotel, cuyo diseño estará a cargo del famoso arquitecto estadounidense John Randall McDonald, quien ha sido premiado en medio mundo por la excelencia de su trabajo.

También tendrá una escuela de educación ambiental con parque de recreación y turismo- con el respeto al ambiente como premisa-, un campamento de jóvenes y una comunidad de villas de lujo que conformarán la exclusiva ciudad Rancho Verde.

Quienes aman los deportes tendrán a su disposición un country club con instalaciones ecuestres y un campo de golf certificado como Santuario Ecológico –sólo hay 40 en el mundo y este es el primero en América Latina y el Caribe- por la firma calificadora Audubon International.

Maximino Brito indicó que ese proyecto empezó bajo el signo de la fe, y como “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Esta frase la dijo reafirmando que ese proyecto ha sido bendecido por el Creador. “Recuerdo cuando discutía con los mercadólogos bajando de las lomas a las 11 y 12 de noche para convencerlos de que en estas montañas se podía construir un complejo único en su clase, yo les decía la frase de José Martí: El arruyo de la sierra me conforma más que el mar”.

[b]Más inversiones[/b]

André Brady dijo que la inversión del complejo ecológico a plazo de 10 años tendrá un costo de 620 millones de dólares. “La primera fase es más pequeña y se va a comenzar con 50 millones de dólares, por lo que vamos a respaldar a los bancos envueltos en el proyecto, es decir, que no solo estamos invirtiendo en capital, sino también ayudando a la realización de las construcciones”.

Así mismo, indicó que la filosofía de la empresa es proteger la

ecología, por eso trabajan con la Universidad de Michigan State Scott Whiteford y con un equipo de personas que protegen la siembra y la agricultura de la zona, incluyendo el área que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Al referirse a su visión sobre el turismo expresó que el país tiene una gran cantidad de visitantes anuales que ya han sobrepasado los tres millones. “Este es un mercado aceptable y con buena reputación, pero ha sido un mercado diseñado para la clase media alta. Sería bueno que en este país se hiciera lo que Cancún y Puerto Rico han hecho con mucho éxito, construir hoteles de cinco estrellas que también puedan servir como destino turístico para clientes de primera categoría”. “Tanto este proyecto, como el de la región Este lo haremos con la visión de que los visitantes sientan con orgullo que están en un complejo de tal magnitud”.

Expresó que Rancho Verde es un primer paso, porque tiene planificado continuar las inversiones en el país en el área de la playa. “Estamos negociando la oferta de comprar el hotel Gran Caribe, antiguo Meliá, ubicado en la costa Este del país, en el que aproximadamente se le hará una inversión de 20 millones de dólares”.

[b]Con alma solidaria[/b]

Un detalle muy importante es que Rancho Verde no sólo será diversión y descanso para los visitantes, sino que también aportará recursos económicos para que los infantes y las madres embarazadas tengan mayores oportunidades para que se desarrollen en un ambiente sano para que sean personas que aporten sus conocimientos a la sociedad.

Solange Brady dijo que esto se hará a través de la Fundación Hijos del Sol que tiene tres años brindando servicios a los infantes pobres de su natal Venezuela. “Esta misión que realizo a partir de recibir el mensaje de Dios, desde entonces me dedico en cuerpo y alma a cumplir esa misión divina”.

[b]Dónde llamar [/b]

Las personas que desean tener más información sobre el proyecto deben llamar a la oficina del Grupo Rancho Verde al teléfono: 227-0881. El horario es de lunes a sábado de 8: 00 a.m. a 7:00 p.m.