Una disciplina para derribar el racismo y conductas desviadas

25_10_2015 HOY_DOMINGO_251015_ El País6 A

Hace 30 años que Aquiles Leyba emigró a Estados Unidos. En esa época la percepción en República Dominicana era que el dinero estaba regado en las calles y solo había que inclinarse para tomarlo. No era así, al menos no para los que querían mantener su dignidad en alto.

Por eso tuvo que trabajar duro y fue desde lavador de carros hasta tallador de vehículos. Un año después de emigrar y gracias a su jefe, Juan Orama, que le puso en contacto con Min Je Kong, retomó las prácticas de Tae kwon do que empezó en su país a los 10 años, guiado por Norberto Puello.

Una década luego, funda en Sandford, Florida, la escuela US Tae Kwon Do Center, más tarde King Tiger, que le ha permitido desde combatir la discriminación étnica, alejar a niños y jóvenes de la drogadicción y la delincuencia y luchar contra el bullyng, hasta ayudar a pequeños discapacitados físicos y mentales a descubrir y mejorar sus habilidades.

Explica que este arte marcial canaliza potencialidades y forma en disciplina y valores, como la autoestima y el respeto a sí mismo y al oponente. Los niños violentos manejan los sentimientos al controlar los golpes.

Leyba deja claro que no es fácil lidiar con las diferencias suscitadas entre estudiantes de distintas nacionalidades y colores de piel, pero que desde el principio en su academia ha establecido acercamientos entre los instructores, alumnos y padres, para fomentar y lograr una sana convivencia.

Tiene discípulos de México, dominicanos, puertorriqueños, salvadoreños y estadounidenses y conforman una gran familia. La escuela hace labor social al permitir el ingreso de estudiantes de pocos recursos económicos.

Seis lustros más tarde está satisfecho con los resultados y asegura que los más de 7,000 estudiantes que ha formado han salido de allí, con la convicción de que tienen el compromiso de servir a la sociedad para propiciar cambios.
Manifiesta agradecimiento a Dios y a la gente que solidaria apoyó el proyecto, con tiempos duros al principio e incluso cierre.

“Fue difícil, pese a toda la ayuda que nos brindó el dueño del local, el señor Iganín; después reabrimos, apoyados por otra mano caritativa, Sam, y ahora trasladaremos la escuela a otra sede y de nuevo encontramos una persona extraordinaria, a John”, expresa.
Leyba indica que la matrícula de niñas va en ascenso, es el 45% y que su dedicación y desempeño hacen que no sean un número más.

Una de las cosas que más le place es la integración familiar y cita el caso de madres que acompañan a sus hijos a la práctica con otros vástagos, hasta de meses de nacidos, que empiezan a patear en sus coches y luego son estudiantes aventajados.

Esa capacidad de entrega lo lleva a recodar sus inicios en Estados Unidos y su agradecimiento a los maestros coreanos Min Je Kong y a Chu Jool Ho, que le enseñó a trabajar como gerente de escuela y todavía la relación sigue estable .

Mérito

Leyba fue campeón nacional en Estados Unidos y estuvo entre los 10 competidores más sobresalientes en la Asociación Nacional de Tae kwon do.
En su escuela, lucha contra el bullyng, una situación que define muy grave, con casos hasta de suicidios.

Entrega y tesón

Recuerda a Florence, una mujer que empezó la práctica a los 70 años y a los 76 era cinta negra. La cita como ejemplo de tesón.