Una guía para explorar tesoros marinos

POR MIRFAK ROWLAND
La República Dominicana es un paraíso lleno de encantos. Sus mares, azules y cristalinos, también ofrecen una gran cantidad de tesoros sumergidos, tesoros que, con sus historias, convierten esta zona en uno de los principales centros de atracción turística de América Latina y el mundo.

Conscientes de esta cualidad que distingue al país de muchas otras naciones, el Proyecto Nautilius tiene la intención de mover el interés del mundo hacia la isla, y para esto ha diseñado una guía turística especialmente dirigida al público local e internacional que se dedica a la práctica del buceo.

Según Roberto Llerena, experto productor dedicado a la exploración de los mares caribeños y a la producción de documentales sobre los mismos, esta guía pretende mostrar al público las principales zonas del país aptas para el buceo, las cuales, según él, se caracterizan por poseer una gran cantidad de hermosos arrecifes de coral y una inigualable diversidad de fauna y flora marina, entre las cuales se encuentra el Santuario de ballenas jorobadas, localizado en los alrededores de la Bahía de Samaná.

Además, uno de los atractivos principales de este producto, será la presentación en su contenido de imágenes e historia acerca de los galeones “El Guadalupe”, “El Conde Tolosa” y “Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción”, embarcaciones que se encuentran sumergidas desde hace varios siglos en aguas caribeñas, y que podrán ser visitadas por aquellas personas que se motiven a explorarlas.

Llerena destacó que el apoyo a la realización de la guía está a cargo de instituciones como el Acuario Nacional y la Oficina Nacional de Patrimonio Subacuático, y el patrocinio corresponde a instituciones públicas y privadas, entre las que citó a la Secretaría de Turismo, Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHORES), Hoteles Coral, Grupo Puntacana, Scuba Caribe, Viva Wyndham Dominicus, entre otros.

En cuanto a las expectativas, Llerena señaló que, con la inserción en el mercado local e internacional de esta guía, se espera un incremento en el interés de buzos expertos y aficionados de todas partes del mundo en visitar la isla, un aumento en la práctica del turismo interno, y por consiguiente, un incremento en la generación de divisas en el país. “El mercado de buceo es un mercado que genera cientos de miles de millones de dólares; por esta razón hemos decidido crear esta guía, para contribuir con el fortalecimiento de uno de los pilares de la economía dominicana, que es el turismo”, expresó.

En lo referente a la presentación y contenido de la guía, resaltó que ésta tiene aproximadamente sesenta páginas y contiene ocho mapas en los que se muestran las diferentes zonas que componen el país; además de tablas de buceo, colección de corales, imágenes de las zonas turísticas y un poco de historia acerca de los barcos famosos hundidos en los mares que bañan la isla.

La guía, editada en varios idiomas, se presentará de manera impresa y también virtual, para aquellas personas que deseen accesar a ella por la vía del Internet y estará a la venta en las principales librerías del país a principios del mes de septiembre de este año. Para mayor información, contactar a Laura Llerena al (809) 412-4346 o al correo electrónico ALGUNOS GALEONES HUNDIDOS

– Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción

En septiembre de 1641 este galeón zarpa hacia La Habana. Luego regresa a España cargado de tesoros de América del Sur y Oriente. Ocho días más tarde, el barco se topa con un huracán. Ostensiblemente dañado, el barco debió modificar su rumbo para ser reparado en Puerto Rico.

Sin embargo, nunca alcanzaron la isla. El 2 de noviembre de 1641, el galeón embarrancó en un arrecife de coral a unas 70 millas al norte de la actual República Dominicana y comenzó a hundirse lentamente. Sus 300 pasajeros, la tripulación, los tesoros de Oriente y una increíble cantidad de plata en barras y monedas desaparecieron en el Atlántico y dieron al arrecife su nuevo nombre: el Banco de la Plata.

– El Guadalupe

Este galeón fue sorprendido por un huracán cerca del Caribe y se hundió en la bahía de Samaná. En el Guadalupe iban 630 personas. En el naufragio, 60 intentaron alcanzar la costa y murieron. Al día siguiente, desde el galeón echaron una barca al agua pero un golpe de mar la volcó y murieron 20 personas más. Dos días después construyeron una balsa y en varios viajes, lograron llegar a tierra 550 personas. Trescientos de ellos decidieron abrirse camino por la costa para llegar a Santo Domingo, al otro lado de la isla. Los 250 restantes siguieron otra ruta. Ambos grupos fueron rescatados después de sufrir enormes penalidades y de andar 260 kilómetros.

Fueron unos pescadores quienes descubrieron en 1974 los restos del Guadalupe y dos años más tarde una compañía de rescate estadounidense extrajo del buque los objetos de valor. El casco del galeón sigue hundido allí, cubierto de arena y allí permanecerá.

llerena@aster.com.do.