Una línea de mermeladas en apoyo a víctimas de violencia

27_11_2015 HOY_VIERNES_271115_ ¡Vivir!2 C

Alas es la nueva línea de mermeladas artesanales que lanzó la Fundación Red de Misericordia, con el apoyo de la Vicepresidencia de la República, el Ministerio Público y la cadena de supermercados Bravo, cuyos fondos recaudados serán destinados al desarrollo de proyectos en favor de los niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia.

La actividad fue encabezada por la vicepresidenta Margarita Cedeño, en compañía de la presidenta y fundadora del Grupo Alas, Olga Noboa de Arocha; el presidente ejecutivo del Grupo Bravo, Rafael Monestina Corripio; la magistrada Roxanna Reyes, procuradora adjunta para Asuntos de la Mujer; y la directora del programa Progresando con Solidaridad (Prosoli), Altagracia Suriel.

El producto es fabricado y envasado por el equipo de jóvenes adolescentes y madres de la Red de Misericordia, que fueron capacitados por el programa Progresando con Solidaridad a través del proyecto Manos Dominicanas.

Los jóvenes son intervenidos por la fundación Red de Misericordia, proyecto de apoyo social que acoge a 65 niños, niñas y adolescente de tres a 18 años que han sufrido violencia intrafamiliar y sexual y que trabaja bajo el amparo del Ministerio Público en cuatro hogares ubicados en Santiago.

La vicepresidenta manifestó que con el proyecto Alas, las jóvenes se convierten en protagonistas de su propio desarrollo.

“Estoy muy orgullosa de las jóvenes de Alas, quienes aún en la adversidad, como flor de loto en pantano, han florecido. Ese es el trabajo que hacemos, llegar a quienes más lo necesitan para hacer la obra de Dios; ayudar al prójimo”, manifestó Margarita Cedeño.

La directora de Prosoli, Altagracia Suriel, indicó que con la iniciativa se reafirma el compromiso de toda la sociedad en la prevención de la erradicación de la violencia contra la mujer, en especial de niñas y adolescentes.

Suriel dijo que para lograr la meta propuesta, la vicepresidenta, a través de Prosoli, proporcionó los equipos, utensilios, personal de capacitación y materiales del curso de mermeladas que recibieron las creadoras del producto, y elaboró el empaque para la comercialización.

“Hoy vemos esto hecho realidad. Sumamos dos iniciativas. Alas y Manos Dominicanas, la marca de producción de las familias progresando con solidaridad. Estas manos dominicanas de adolescentes que han resurgido como el ave fénix hoy tienen las alas de la libertad y el empoderamiento y las posibilidades”, aseguró Suriel.