Una nueva cita con la cultura

La oncena versión de la  Feria Internacional del Libro fue inaugurada anoche, y  estará abierta al público desde hoy y hasta el 4 de mayo. Está dedicada esta vez al historiador Emilio Rodríguez Demorizi y tiene entre sus  invitados más notables a Derek Walcott,  Premio Nobel de Literatura 1992; el novelista colombiano Santiago Gamboa y a nuestro Junot Díaz, ganador de un premio Pulitzer, así como a la Asociación de Estados del Caribe. Más de 300 editoras compartirán 112 casetas y 105 pabellones en los que se exhibirá producción literaria de una amplia gama temática.

Aunque los precios rebajados pueden ser un estímulo para la lectura, sería importante que este estímulo sea reforzado, de manera que nuestros estudiantes se inclinen aún más por la literatura. Hay en agenda importantes conferencias, a cargo de expertos en las  temáticas a tratar, que complementan el atractivo de este evento. Aparte del atractivo que por sí misma representa la feria, una novedad en materia de transporte -el servicio del Metro de Santo Domingo- podría motivar la asistencia de un número apreciable de personas. Cada versión de la Feria Internacional del Libro se ha caracterizado por superar de alguna manera las expectativas de asistencia y  calidad de su antecesora. Es una constante, una rutina, a la que nos han acostumbrado los organizadores de este magnífico encuentro con la cultura. Éxito.

 

Muertes en la Maternidad

La mortalidad materna es una tragedia dolorosa, y más dolorosa se torna si los decesos son causados por hacinamiento y desatención en un hospital. El doctor Justo Nicasio, jefe de los servicios de Emergencia de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, afirma que diez mujeres han muerto en lo que va de año en ese hospital por esa causa. En estos tiempos de modernidad hay muertes que resultan injustificables y hasta imperdonables.

El hecho de que un especialista deba supervisar cuatrocientas camas con pacientes parece sobrepasar lo razonable. No puede ser que la Maternidad de la Altagracia se haya convertido en un almacén de parturientas mal cuidadas. El doctor Nicasio habla de altas tasas de infecciones en esa maternidad y de falta de equipos necesarios para recuperar a las pacientes afectadas. Las cosas no andan bien en un hospital con tan alto índice de mortandad y a eso hay que ponerle remedio.