Una nueva manera de mirar

Al pasar balance al año 2009 tenemos que convenir que los dominicanos hemos visto crecer el  narcotráfico y la corrupción en nuestra sociedad. Aún así y pese a todo pronóstico tenemos fe en el proyecto República Dominicana, que es una forma de decir que tenemos fe en la humanidad, porque de eso se trata. La realidad  se nos presenta global, mis problemas no son exclusivamente míos. El sufrimiento del niño hambriento en Somalia dejó de ser un problema de los somalíes para convertirse en un problema global que nos afecta, por muy lejos que se encuentre Somalia.

Muerta la esperanza que nos brindó el socialismo a los jóvenes de la segunda mitad del siglo pasado, seguros de que la esperanza tampoco se encuentra en el capitalismo brutal y sus leyes de la economía de mercado, herida de muerte la esperanza, la humanidad busca una salida.En los últimos 30 años la economía, la sociología y otras ciencias sociales han recibido los aportes que han resultado del estudio de los sistemas complejos. Parece ser que esos sistemas complejos como el clima, la forma de las costas, la conducta humana, la conducta social y la economía, tienen un orden dentro del caos que se aprecia en apariencia. También parece ser que permiten que emerjan soluciones novedosas.

Hay un grupo de pensadores trillando esos caminos y nos está tratando de explicar qué cosas son necesarias para que la humanidad dé un salto cualitativo en sus relaciones, que es lo mismo que decir un salto cualitativo en su realidad.Han hecho aportes en esa línea de pensamiento Francisco Varela, Humberto Maturana, Peter Senge, Otto Scharmer, Joseph Jaworski y Betty sue Flowers. Los cuatro últimos son autores de “Presence: Human Purpose and the Field of the Future.”

No hemos terminado la lectura de Presence, pero ya cuenta con nuestra simpatía porque los autores proponen una nueva manera de mirar la realidad, una manera que involucra no solamente el intelecto sino todo lo que soy, mirar desde mí ser, que para un creyente, como es nuestro caso, es lo mismo que mirar desde la Fe. Esa manera de mirar, a juicio de los autores, es responsable de un cambio en la forma en que nos relacionamos, porque mirando así entenderemos que somos parte de algo más complejo  que nosotros mismos como seres individuales. La humanidad, como realidad social con existencia propia, emerge en nuestra conciencia y al emerger en nosotros nos relacionaremos de una manera más apropiada, no como lo hacen ahora las corporaciones que, como no tienen esa mirada desde la totalidad del ser, desde la Fe, sus componentes actúan igual que las células cancerosas, que tampoco tienen conciencia de que son parte de algo mayor y la consecuencia es desastrosa.De manera que muy a pesar de toda evidencia, hay futuro. Hay esperanza desde la Fe, que nunca se pierde, y desde la ciencia, porque el científico va descubriendo las verdades que ya el místico hace tiempo conocía.