Una obra imprescindible

JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ ROJAS
Los dominicanos debíamos regocijarnos cada vez que se avecina unas elecciones presidenciales, ya que los que detentan el poder, para lograr mantener el mismo, prometen y empiezan obras sumamente necesarias y que al parecer, durante el cuatrienio en que ejercieron el poder, no vislumbraron o no consideraron las mismas prioritarias.

Sin embargo, cuando en la zona en la cual se promete o construirá dicha realización, el candidato considera que está en desventaja frente al local; entonces surge el anhelado e imprescindible proyecto para dicha comunidad. Este es el razonamiento utilizado por el Presidente de la República en su aspiración de ser reelecto, cuando dejó iniciados los trabajos -al echarse la paloma  del acueducto del municipio de Higüey, que beneficiará no sólo el municipio cabecera, sino el litoral costero donde se encuentra el mayor número de habitaciones hoteleras del país.

No obstante la importancia de esta obra vital para los complejos hoteleros del litoral, ya que la mayoría de los sistemas de suministro proveían agua salobre a la cual le agregaban cloro para disminuir la contaminación y el sabor.

Creemos que los gobiernos de turno le restaron importancia al hecho de que el turismo es el principal proveedor de divisas y que debe cuidarse con el mayor esmero, ya que los países del área, casi con los mismos atractivos turísticos, están al acecho para denostarnos y atraer hacia ellos los ciudadanos que salen de vacaciones.

En un mismo orden de ideas, creemos que el Estado dominicano ha sido sumamente lento en la construcción de la denominada “Autopista del Coral” que uniría la autopista del Este con Bávaro y Punta Cana.

La ruta actual está desfasada y no permite un tráfico vehicular fluido, ocasionando en muchas ocasiones accidentes fatales que de haber existido la importante autopista, no hubiesen ocurrido.

Asimismo, notamos cierta dejadez y lentitud en la construcción del corredor que enlazará el aeropuerto de Punta Cana con las comunidades de Verón, Bávaro, Arena Gorda, Macao y Uvero Alto. Esta vía rápida permitirá que los viajeros puedan trasladarse de manera expedita y sin tropiezos a dicho aeropuerto, al momento de retornar a sus países de origen.

Saludamos la construcción de este acueducto, que permitirá a la población de la provincia La Altagracia consumir un agua de calidad e higiénica, lo cual evitará los brotes de disentería, hepatitis y malaria, así como otras enfermedades provenientes de la utilización de agua no potabilizada.

Ojalá que después que transcurran los comicios, esta necesaria e imprescindible obra no sea abandonada, tal y como ha ocurrido con la gran mayoría de las promesas electorales.