Una rendición de cuentas atípica

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El presidente Medina por quinta vez acudió a la Asamblea Nacional a depositar las memorias de la gestión de su administración gubernamental durante el año 2016. Esta presentación de ayer lunes 27 de febrero estuvo precedida de las más diversas especulaciones e intentos de imposición de temas por voces interesadas para que él dijera lo que esos grupos de presión querían oír.
Desde exigirle su renuncia hasta imponerle el nombramiento de fiscales contra la corrupción, bajo la avalancha de los libros verdes para exigir el combate a la impunidad, hubo de todo como es ya la costumbre en esas presentaciones que acaparan la atención nacional. Luego vienen las críticas, unas para alabar el contenido y otros para desacreditarlo por la forma como trató los temas más candentes que preocupan a la opinión pública.
Ya la rendición de cuentas no es de lo llevado a cabo por la administración pública durante el año anterior. Es la oportunidad que tienen los presidentes de turno para lucírsela para presentar un panorama magnífico del país. Para esos políticos todo marcha sobre ruedas como nunca antes y el país disfruta de la bonanza impuesta por una dirección política distinta a lo sufrido por el país bajo otras administraciones.
El presidente Medina, por su parquedad en estar ofreciendo ruedas de prensa, o de ser accesible a los medios, aprovecha la ocasión para emitir anuncios de impacto. Se sabe que estremecerán a la opinión pública tanto a favor como en contra. Esto es lo que ha ocurrido en esta ocasión que ha sido la más esperada de sus cuatro intervenciones anteriores. Tan solo ver de cómo la oficina de prensa palaciega contrató todos los medios informativos nacionales, desde el tele cable menos visto en la frontera hasta los más costosos para colocar promociones, por lo que el rostro del presidente saturó cada lugar donde había una pantalla, o un móvil o un despreciado radio de pila alejado de una pantalla o un celular.
Durante un poco más de dos horas el presidente Medina pronunció un discurso que se puede dividir en dos partes. La primera en dar a conocer sus realizaciones y de lo bien que está el país. Incluyendo temas como de los hospitales que fueron prometidos durante la intervención del pasado año. Pero la falta de dinero e inconvenientes con los contratistas volvieron a ofrecerse como promesas. Y la última parte de unos 35 minutos fue el más trascendental al sumergirse en el tema de la corrupción desatada por los manejos de la Odebrecht en todo el continente. Estas acciones han manchado de mala manera a casi todos los políticos de los diversos países del hemisferio. Esa última parte del mensaje presidencial ante la reunión conjunta de ambas cámaras en el salón de la Asamblea Nacional fue una agresiva respuesta a todos los que habían planteado desde hacía días de cuáles eran los temas que el presidente debía tratar en su comparecencia anual dictada por la Constitución.
Y hubo de todo en ese mensaje presidencial, desde defender con uñas y dientes a las plantas de Punta Catalina y de lo transparente de todo el proceso de licitación, hasta llegar al punto de que esa obra no se detendrá. Y ya para el 2018 estará generando energía muy a pesar de algunos sectores empresariales que buscaban con sus trabas obligar al país seguir comprando la energía más cara del Continente.
Quizás una observación interesante fue cuando el presidente Medina externó sus simpatías por las manifestaciones en contra de la impunidad. Recordó sus tiempos de estudiante universitario. Recordaba de cuando era dirigente cabeza caliente y fomentaba manifestaciones similares. Con poca cosa hubiese acudido para estampar su firma en uno de los libros verdes.
Informó que le ha dado campo abierto al Procurador General de la República para hurgar hasta encontrar e identificar los culpables del cohecho internacional llegando hasta las ultimas consecuencias. Fue una buena salida. Y esto por las exigencias del colectivo verde en contra de la impunidad que demanda nombrar fiscales apoyados por las Naciones Unidas. Insistió que la justicia de aquí marcha por buen camino en que los resultados locales serán conocidos en el país primero que en los demás países de acuerdo a los fiscales brasileños.
De todas maneras este quinto mensaje del febrero independentista mantuvo el estilo de los estrategas peledeístas para hacerle creer a los dominicanos que vivimos en el mejor país del mundo. Que todos los defectos que se padecen son fruto de una percepción equivocada por nuestra incapacidad por ser una población de “mal comío” .