Una salida
La excusa del chicharrón

En estos días finales de noviembre son muchos los motivos de las celebraciones, las reflexiones y los encuentros.

Algunos de ellos matizados por el eterno estigma de la justicia y muchos otros por el de las necesarias reinvidicaciones, inclusive históricas. Esto pasa igual aquí que en otras partes del mundo.

Asistimos a la presentación de la campaña que realizó la Secretaría de Estado de la Mujer, con Alejandrina Germán a la cabeza, en la que junto al cantautor Claudio Cohen claman por relaciones y tratamientos entre hombres y mujeres “De igual a igual”. 

A propósito del Mes de la Familia, vemos como el tratamiento que pide la No Violencia no se podrá cumplir   mientras  se continúe formando mujeres liberales y hombres tradicionales -de los que no pueden planchar ni llorar-.

Celebramos a Obama y a sus orígenes negros  y sus antecedentes de hijo de inmigrantes, mientras en otros países simplemente claman porque se imponga el orgullo negro , y en Santiago un grupo solo clama por el respeto al orgullo gay.

 Mientras los cinéfilos disfrutamos las ventajas de tener un Festival de Cine Global,  los teatreros celebran que Giovanny Cruz estrene otra de sus obras y de que nos lleguen obras y compañías al  Centro Cultural de España… Hay una comunidad que a golpe de chicharrón y son, celebra tres días de identidad y cultura.  En el parque de Villa Mella y con Bartolito y sus bravos. Verbigracia.