Una selección uruguaya curtida en el fútbol italiano

SETE LAGOAS, Brasil. Gran parte de los integrantes del equipo uruguayo conocen bien el fútbol italiano, bien porque juegan en su liga o porque lo hicieron en el pasado, lo que puede suponer un factor importante para la preparación de la Celeste en el partido decisivo para pasar a octavos.

Con la victoria como única opción válida para Uruguay si quiere superar el grupo de la primera fase, Oscar Tabárez prepara desde el viernes el partido y a buen seguro podrá aplicar lo que aprendió en sus estancias en el ‘Calcio’, como entrenador del Cagliari (1994-1995 y 1998-1999) y del Milan (1996).

“Es un fútbol muy competitivo y es evidente que no será fácil”, avisó ya el ‘Maestro’ sobre el gran duelo con la Nazionale.

De su lista de 23 jugadores, cinco militaron en la última temporada en equipos italianos: el defensa Martín Cáceres (Juventus), los volantes Walter Gargano (Parma), Diego Pérez (Bolonia) y Álvaro González (Lazio), y el atacante Abel Hernández (Palermo).

Cáceres tuvo una primera experiencia en la ‘Juve’ en la campaña 2009-2010, antes de irse al Sevilla español y regresar al equipo turinés, donde juega desde 2012 y con el que ha ganado los tres últimos campeonatos nacionales.

Gargano es otro gran conocedor de los secretos del fútbol italiano. Juega desde el pasado año en el Parma, pero antes estuvo en el Nápoles, de 2007 a 2012, y en el Inter de Milán, en 2012-2013.

Abel Hernández, en el Palermo desde 2009, y Álvaro González, en la Lazio desde 2010, también llevan varios años corriendo en los campos de la Serie A, mientras que Diego Pérez, curtido en Europa durante seis años en el Mónaco de la liga francesa, juega para el Bolonia desde 2010.

– Experiencia en el pasado – Pero otros nombres destacados del equipo, aunque no juegan actualmente en Italia, han pasado por su exigente campeonato.

Es el caso especialmente del atacante Edinson Cavani, que fichó la pasada temporada por el París Saint-Germain, tras ser una de las estrellas de la Serie A y demostrar allí que el ‘catenaccio’ no tenía secretos para él y que podía encontrar el camino del gol ante defensas que parecían insuperables.

Empezó a brillar en 2006 en el Palermo y estuvo allí cuatro años, que le abrieron las puertas del Nápoles, donde fue campeón de la Copa de Italia en 2012 y desde el que dio el salto, a golpe de petrodólar, hasta el proyecto multimillonario del París Saint-Germain.

Otro gran nombre del plantel, Diego Forlán, también estuvo en la liga italiana, aunque su paso fue más fugaz, en la 2011-2012 en el Inter de Milán, donde no convenció y pasó pronto al Inter de Porto Alegre brasileño y desde allí a su actual Cerezo Osaka japonés.

En el arco, Uruguay tendrá a Fernando Muslera, que juega desde 2011 en el Galatasaray turco, al que llegó desde la Lazio (2008-2011), con la que ganó en 2009 la ‘Coppa’ italiana y la Supercopa nacional.

Egidio Arévalo Ríos, por su parte, estuvo en el Palermo en la 2012-2013, antes de irse al fútbol estadounidense y desde allí al mexicano, mientras que Christian Stuani tuvo una etapa corta, en 2008-2009 en la modesta Reggina, desde la que dio el salto a España, primero en Albacete, Levante y Racing de Santander, y desde 2012 en el Espanyol, su actual formación. Álvaro Pereira y Gastón Ramírez, por su parte, estuvieron en Italia justo antes de unirse a sus actuales clubes.

El primero vivió la 2012-2013 con el Inter de Milán, desde el que fue en préstamo al Sao Paulo brasileño, y el segundo estuvo de 2010 a 2012 en el Bolonia, antes de pasar a la disciplina del Southampton inglés. Los otros once jugadores uruguayos presentes en Brasil-2014 no han jugado todavía en equipos italianos, pero a buen seguro escucharán atentos los consejos de sus compañeros de cara al partido crucial del martes.