Una TV de asombro

POR JESUS NOVA
En estos días he dedicado parte del tiempo a manosear el control remoto de esa caja pequeña colocada frente a mi cama y que en muchas ocasiones me acompaña la soledad  llamada televisor.

Pulso un botón, se enciende y frente a mis ojos aparecen dos jóvenes hermosos, él dejándose rodar las manos por los pechos de la dama con el deseo y las ganas de los que se aman, mientras ella subía y bajaba como jinete cabalgando sobre él.

Y se me frustran las ambiciones de seguir deleitándome con la escena, aparece el avance de una novela que se transmitirá más tarde, la misma noche, bonito el anticipo de la novela, una bofetada, una amenaza, un asesinato y otras imágenes cargadas de sexo.Hasta ese momento todo esta bien, cuando no se porque razón miré el bendito reloj, colocado en mi muñeca derecha y descubro que apenas son las ocho y diez minutos de la noche y estaba viendo un canal local, pulsé el control y aparece otra estación criolla en la misma tónica.

Atiné rápidamente a llamar a casa de mis hijas a ver qué hacían, su madre al ser cuestionada al respecto contestó tranquila: están viendo una película en digital. No permití que terminara el nombre de la estación y le expresé “cuánto me gustaría que en lo adelante puedas ver televisión con ellas”.

Quise encontrar otras respuestas ante mi asombro, llamo a un amigo de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y radiofonía para explicarle la situación, y luego de mi discurso por lo visto a tan temprana hora él dijo: Qué cosa la de esa gente ya le hemos llamado la atención y no hacen caso.

Luego de esta respuesta tan contundente de mi querido amigo de la Comisión, me gustaría llamar al Chapulín Colorado a ver si él puede defendernos, no solo a los adultos sino muy especialmente a los niños y niñas del país.

Ya no es solo la radio a la que nadie le hace frente con sus vulgaridades, sino que también la televisión, espero por la salud mental de todos y todas en nuestra nación que Dios a su llegada, nos encuentre  confesados.