Unas 110.000 personas han huido de Ucrania a Rusia desde principios de 2014

Ucrania

GINEBRA.  Unas 110.000 personas huyeron de Ucrania a Rusia y otras 54.400 prefirieron abandonar sus hogares rumbo a otros puntos del país desde principios de 2014, anunció el viernes la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

“ACNUR constató un claro aumento de los desplazamientos en Ucrania”, declaró una portavoz, Melissa Fleming, durante una rueda de prensa en Ginebra, en la que destacó que sólo una minoría de las personas que partieron hacia la vecina Rusia pidieron oficialmente asilo.   Respecto a los 54.400 desplazados internos, “12.000 proceden de Crimea y el resto de otras regiones del este”, precisó.

De los 110.000 que huyeron a Rusia, únicamente 9.000 pidieron oficialmente asilo, añadió.   Asimismo, ACNUR dijo que otras 700 personas partieron a Polonia, Bielorrusia, República Checa y Rumanía.   “La gente dice que tiene miedo de los secuestros”, subrayó Fleming.

En Washington, la portavoz del departamento de Estado, Marie Harf, cuestionó la credibilidad de las cifras, estimando que ha habido movimientos de población de un lado a otro de la frontera.   “No descarto la posibilidad de que miles de personas hayan atravesado la frontera de una manera o de otra. Pero esta idea de que hay 100.000 ucranianos que huyeron masivamente hacia Rusia no es creíble para nada”, declaró.

De su lado la portavoz de la ACNUR indicó que la mayoría de quienes cruzaron la frontera son oriundos de Donetsk y Lugansk (en el este).   Naciones Unidas había señalado el 16 de junio la existencia de 34.000 desplazados en Ucrania, pero el personal de la ONU únicamente pudo identificar entonces a 19.000.

La crisis en Ucrania comenzó con el rechazo del ex presidente Viktor Yanukovich de firmar un acuerdo comercial con la UE y prefirió entonces mirar hacia Rusia con el objetivo de obtener una ayuda económica para esta ex república soviética, que padece una recesión permanente desde hace más de dos años.

Tras el rechazo a la firma, una oleada de protestas proeuropeas provocó la destitución de Yanukovich, un conflicto con Rusia, que incorporó Crimea a su territorio en marzo, y el estallido de una insurrección separatista prorrusa en el este del país.