Unibe crea instituto investigará afecciones tropicales y globales

19_02_2017 HOY_DOMINGO_190217_ El País6 A

La Universidad Iberoamericana logró que la República Dominicana se convierta en el segundo país de la región, después de Cuba, que instala su Instituto de Medicina Tropical y Salud Global, un espacio de investigación con enfoque multidisciplinario y de impacto global de las enfermedades tropicales.
El doctor Robinson Paulino, director del instituto, explica que esa iniciativa es parte de la estructura y del organigrama de los decanatos de las facultades de Investigación y de Ciencias de la Salud de Unibe, con la cual se busca aportar informaciones científicas sistematizadas para la toma de decisiones efectivas en los casos de las enfermedades tropicales.
Unibe ganó el concurso en el que participaron varias universidades latinoamericanas para acceder a los equipos que hoy se encuentran en el instituto.
Fueron donados 178 equipos de última tecnología, los cuales están en las tres unidades: de biología molecular y virología, que es para el estudio de los virus; de patología humana, para la investigación del virus del Papiloma Humano; y de entomología, para el estudio de los mosquitos.
El equipo de investigadores lo forman unos nueve científicos de plantel en las diferentes áreas: patólogos, entomólogos, especialistas en salud mental, un técnico de laboratorio con experiencia en biología molecular, él como virólogo y una psiquiatra que trabaja con un proyecto para reducir las barreras que hay en el acceso a la salud mental en la República Dominicana, explica Paulino.
El experto dice que el país, al estar ubicado geográficamente en el Caribe, sale beneficiado. “Como nación turística es puerta de entrada de las enfermedades tropicales y al poder contar con un instituto que trabaje en la prevención y en la investigación de las enfermedades tropicales le ofrece cierto blindaje y beneficio al país”.
El instituto tiene como ejes estratégicos: la educación, la investigación y el servicio a la comunidad. En educación tienen una oferta académica para tratar de llenar el espacio de los recursos humanos que hacen falta, aportando evidencias científicas y necesarias.
El doctor Paulino señala que el instituto es una institución de la academia que quiere ser parte del sistema de salud de la República Dominicana.
Además, pretende ser útil para que las autoridades nacionales les digan sobre lo que hace falta. Recuerda la existencia del Centro de Control Enfermedades Tropicales, sin embargo, este no tiene especialistas como tomólogos y virólogos. Se hace necesario un personal que de respuesta a emergencias nacionales como ocurrió con las epidemias de la chikungunya y el zika.

Áreas priorizadas. El doctor Paulino explica que en el instituto priorizan las áreas de investigación: la arbovirosis o las enfermedades transmitidas por vectores; las enfermedades no comunicables como la diabetes y la hipertensión y la salud mental y la parasitosis y, por último, los modelos predictivos.
El experto advierte sobre la existencia de un brote de fiebre amarilla en Brasil y dice que esa enfermedad, que se transmite igual que el dengue, puede presentarse en cualquier momento en la República Dominicana, lo que es un riesgo porque aquí no se vacuna desde hace años en contra de esa dolencia.
“El problema es que nosotros vivimos en un mundo globalizado; lo que pasa en África, pasa aquí; lo que pasa aquí, pasa en Estados Unidos, entonces vivimos tan conectados que ya las enfermedades no viven en lugares específicos sino que viven en el mundo entero”, señaló.
En cuanto a la educación continua todo va a depender que el Estado dominicano se interese en la capacitación del personal. No obstante, dice que la oferta es abierta a todas las esferas nacionales e internacionales.
Unibe es la única universidad del país que imparte la asignatura de medicina tropical y salud global en la carrera de medicina.
Las intenciones son las de iniciar los cursos como diplomados de tres meses a partir de mayo o junio. Las maestrías tendrían una duración de dos años.
Se pretenden formar los recursos humanos especializados que necesita el país para tratar las enfermedades tropicales basadas sus tratamientos en investigaciones científicas.
El galeno criticó que en el país prácticamente no existan literaturas científicas sobre enfermedades como la chikungunya.
Recordó que solo con relación a esa afección se hicieron tres publicaciones y una reportó una visión aproximada a lo que estaba pasando. De ahí, dice, la necesidad de investigar para la prevención y dar respuestas a las enfermedades cuando se presenten.
Sostiene que el instituto no solo aportará evidencia científica suficiente para la República Dominicana sino para la región y el continente.
Aseguró que el país está en un punto que en salud pública se le llama de meseta, en el sentido de que las enfermedades tropicales están controladas hasta que tienen brotes. En sentido práctico, dijo, no se tiene nada controlado.
Dice que el gran dilema como nación es que no tiene recursos humanos capacitados y especializados en el tema y en el manejo de las enfermedades tropicales; tampoco las infraestructuras de laboratorio y monitoreo de las enfermedades tropicales y, por último, que es la más costosa y la que más tiempo lleva: la evaluación de las estrategias y las campañas de prevención persistentes.