Urología de hoy

Dra. Merycarla Pichardo  Uróloga

La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de orina tanto en hombres como mujeres desde la niñez hasta la vejez.

Se estima que esta enfermedad es tan frecuente como la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, afectando alrededor del 33 por ciento de la población mundial, por lo que, extrapolando estos datos, se asumiría que alrededor de tres millones de dominicanos podrían padecer de algún tipo de incontinencia urinaria.
Existen diferentes tipos de incontinencia. Esta puede aparecer al ejercer alguna fuerza, con la tos, risa, levantar cosas pesadas; en este caso se conoce como incontinencia urinaria de estrés. También tenemos la incontinencia que se asocia a urgencia (sensación de que si no vamos rápido a orinar, esta podría salirse). Otras incontinencias menos frecuentes son las que aparecen luego de alguna cirugía pélvica como por ejemplo histerectomía o cesárea en la mujer (relacionada mayormente a fístulas o algún tipo de comunicación entre la vía urinaria y el aparato genital) y cirugía de próstata en el hombre o por problemas neurológicos.
Para diagnosticar y diferenciar los distintos tipos de incontinencia, es necesario que un médico especializado en el tema le haga una evaluación y le realice, de acuerdo a su consideración, estudios especializados como son la sonografía dirigida a vías urinarias, el estudio urodinámico (que consiste en evaluar la función de la vejiga, uretra y el esfínter urinario) y en algunas ocasiones, incluso, estudios más invasivos como la cistoscopía (endoscopía de la vejiga).
Es muy importante que la evaluación y el manejo de la incontinencia esté a cargo de un médico especializado en el área, ya que la “identificación adecuada del tipo de incontinencia es crucial para el adecuado manejo y el consecuente resultado satisfactorio”. Si es de esfuerzo se debe iniciar con ejercicios de fortalecimiento del piso pélvico, adecuadamente supervisados por su médico y en caso de no mejorar, se debe realizar cirugía. Actualmente el estándar de manejo es la cirugía mínimamente invasiva.
Si la incontinencia es de urgencia, como medida inicial se debe evitar el consumir alimentos y bebidas que irriten la vía urinaria, como café o cualquier bebida con cafeína, alcohol, alimentos picantes o muy condimentados, así como el cigarrillo. Cuando estas medidas no funcionan se deben usar medicamentos por vía oral, y en casos más graves es necesaria la inyección de Botox en la vejiga o la colocación de un neuromodulador sacro (marcapasos del piso pélvico).