Usarán tarjetas para subsidiar plan educativo

POR SOILA PANIAGUA
El gobierno ejecutará un sistema de  tarjetas para subsidiar programas de inglés e informática, los cuales contribuirían a mejorar el nivel de formación de los recursos humanos dominicanos, para que respondan a la demanda de los sectores productivos.

Eddy Martínez Manzueta, secretario de Estado y director de ejecutivo del Centro de Exportación e Inversión  de República Dominicana (CEI-RD), explicó que actualmente se trabaja en el diseño de la tarjeta, que algunos creen que se podría denominar “saber es primero, también”, dada la importancia de la educación para que la población pueda mejorar su nivel de vida.

“Lo que estamos pensando es en algo similar a lo que el Presidente ha pensado en su estrategia de Comer es primero, en el sentido de que hay una especie de subsidio mediante una tarjeta inteligente”, añadió.

Explicó que esa tarjeta servirá para monitorear los beneficiarios del programa que se hará a nivel nacional, pero que se iniciará en unas seis provincias, entre estas, La Romana, Santiago, Puerto Plata, el Distrito Nacional y San Pedro de Macorís, donde actualmente se encuentran los principales centros de producción del país.

Junto a la Secretaría de Educación, el CEI-RD trabaja con las universidades e institutos de educación superior, los cuales deben también registrar cambios en sus programas de enseñanza para que respondan a las exigencias de un mercado que pide manos tecnológicamente preparadas y que sepan al menos inglés.

Dijo, asimismo, que las autoridades estudian la forma de aplicar el subsidio y la manera de cómo será  financiada la  carrera técnica e idiomática que se espera abarque una gran cantidad de personas, sobre todo, jóvenes que buscan la forma de insertarse en el mercado local.

Añadió que en la ejecución de ese programa se trabajará en coordinación con la Secretaría de Educación, Ciencias y Tecnología.

Añadió que también se estudia que en un corto plazo, se exija a los estudiantes que para graduarse, deben tener cierto dominio del idioma inglés y de informática, porque la falta de ese tipo de conocimiento impide que los jóvenes se inserten en el mercado laboral.

Se trata de programas de inmersión con duración de tres o cuatro horas diarias, paralelos con los planes de educación normal que tienen los estudiantes, donde se les instruirá en carreras técnicas y en el aprendizaje de otros idiomas, específicamente el inglés.

El objetivo es que los jóvenes se puedan insertar en el mercado laboral competitivamente, dando respuestas a las exigencias del aparato productivo, que demanda de un personal con amplios conocimientos técnicos e idiomáticos.

Esos cursos estarán dirigidos a dos grupos que son los que han salido del bachillerato, los que están en las universidades o están en proceso de hacerlo, que buscan empleos y los que están en tercero y cuarto del bachillerato.

Esa estrategia educativa se empezará a aplicar a partir del 2005, dijo el funcionario al señalar que “creo que eso dará grandes resultados y República Dominicana puede incrementar en servicios en tres o cuatro años en unos US$1,000 millones anuales”.

Dijo que el idioma constituye una limitante para los recursos humanos en la República Dominicana.

“Hay que crear oportunidades de empleos a los jóvenes, no sólo de un empleo común, sino de mejores empleos que los puedan sacar de ese círculo de la pobreza”, dijo.

Añadió que el objetivo es entrenar en cuatro meses a jóvenes que tengan capacidad técnica y a los que no conozcan un idioma, que lo puedan conocer en seis u ocho meses.

Entre las ventajas que ofrecen esos cursos está el hecho de que el joven que los hizo puede insertarse en el mercado laboral competitivamente y pagar por una mejor educación.

También está el hecho de que al saber otro idioma, las personas tienen acceso a una mayor cantidad de conocimientos, ya que el 90 por ciento de la información en el Internet, está en inglés.

Dijo que esos cursos ayudarán tanto a la industria del turismo, como al aparato productivo en sentido general, que recibirán los beneficios de un personal con mayores conocimientos y con mayor capacidad para generar ingresos.