Utah Jazz alcanzará los playoffs

POR ANTONIO VALDEZ
¿Quién dijo que Dallas o Golden State poseen más jugadores extranjeros en sus respectivos rosters que los Utah Jazz? Seis hombres importantes en el equipo proceden de diversos países, sin incluir a Estados Unidos. a música podría mezclarse en esta oportunidad y producir una melodía acorde con la ciudad donde juegue la franquicia de la tierra donde está ubicada la sede central de la Iglesia de los Santos de los Ultimos Días.

El latvio Goran Giricek, el español Raúl López, el boricua Carlos Arroyo, el ruso Andrei Kirilenko y el turco Mehmet Okur y el nativo de Islas Vírgenes, Raja Bell, son parte clave e importante en el engranaje del club que dirige Jerry Sloan.

Giricek (11.3 ppj y 3.1 rpj), un excelente tirador a distancia, y Arroyo (12.6 ppj y 5.0 apj), forman una genial pareja en la parte trasera de la cancha, que algunos hacen olvidar los días de gloria de John Stockton y Karl Malone, en Utah.

Los Jazz inician con un quinteto internacional en que figuran el norteamericano Carlos Boozer (15.5 ppj y 11.4 rpj), quien fue adquirido por la gerencia como agente libre en la temporada muerta procedente de Cleveland Cavaliers; Arroyo, Giricek, Kirilenko y Okur, quienes imprimen calidad en la División del Noroeste.

Ellos perdieron también por la agencia libre a Michael Ruffin, Tom Gugliotta, Mikki Moore y Greg Ostertag.

Utah finalizó la temporada 2003-04 con marca de 42-40, pero no clasificó por primera vez a los playoffs en 16 años. Sloan posee algo poco usual y es que nunca ha ganado el premio ¿Coach del Año’ a pesar de sus marcas ganadoras en la NBA, la que incluye cinco títulos divisionales.

En el draft de la NBA, Utah seleccionó al forward Kris Humphries y al guard Kirk Snyder, como los picks No. 14 y 16 del sorteo. Ambos deberán esperar a madurar, y por ende, a aprovechar las pocas oportunidades en tiempo basura.

Kirilenko fue el mejor jugador de los músicos en 2003-04, al liderar al club en anotación (16.5), rebotes (8.1), robos (1.9) y bloqueos (2.7).

Su escuadra es buena y con todos los jugadores a plenitud de condiciones, Sloan podrá alcanzar los playoffs después de un año de ausencia.