Vacunas premiadas

Vacunas premiadas

La OMS es principal responsable del rechazo de la vacuna anticovid-19

Para incentivar la vacunación, en Estados Unidos han regalado donas, cervezas, tarjetas de regalos, cruceros, vuelos, becas, cigarros de marihuana; en la India aretes de oro; Rusia y Serbia cupones de compras; Rumania boletos para el castillo de Drácula y aquí, boletos para juegos del Licey.

Sin embargo, algunos hablan de hasta un 16% de personas que por dogmas, pragmatismos y radicalismos de diferentes orígenes, continuará rechazando la vacuna, pero yo, simple ecléctico entiendo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la principal responsable del rechazo de muchos, por tres razones básicas:

1) Apoyada en la urgencia, dio permiso a los fabricantes de vacunas para usarlas en forma de emergencia (o experimental) permitiendo que toda la humanidad sirva para ensayo y luego decir, como todavía no lo hace, “esta es la mejor” para combatir la pandemia;

2) Ha permitido una “guerra de producción y venta de vacunas” donde no hay límites para la voracidad de los comerciantes con la salud pública y

3) No ha asumido con energía el control de la desinformación o secreto sobre si una o más de las vacunas está produciendo efectos adversos o mortales, sobre todo por no haber cumplido con los protocolos de fabricación y pruebas de efectividad por la prisa en poner en el mercado sus inyecciones.

Como se ha dicho, algunos vacunados salen “premiados” con complicaciones o muerte post-vacunación y aunque se vean como casos aislados, cada fallecido impacta más que mil pruebas negativas o decenas de recuperados y sus parientes jamás podrán aceptar que la vacuna sea obligatoria, como no lo es en ninguna parte del planeta, no importa cuántos hitlerianos lo propongan.

Algunos hablan de hasta un 16% de personas que continuará rechazando la vacuna