Vago en el liderazgo, peligroso en el ataque

JERUSALEN.- Hamas, el principal grupo palestino islámico que protagoniza atentados suicidas y otros ataques contra blancos israelíes, tiene una estructura de liderazgo que sigue siendo vaga para el público en general. Su ala militar trabaja en secreto, mientras que sus servicios sociales atraen apoyo popular en ausencia del suministro efectivo de servicios similares por parte de la Autoridad Palestina.

El jeque Ahmed Yassin, el fundador y líder espiritual del grupo, era evidentemente el personaje más importante hasta que fue asesinado la semana pasada en un ataque con cohetes lanzado desde un helicóptero israelí.

Tras su muerte, el doctor Abdel Azis Rantisi, defensor de la lucha sin compromisos con Israel, ha sido designado líder del grupo en la Franja de Gaza, su principal bastión. No habrá nuevo líder espiritual, y Khaled Mashaal, basado en Siria, sigue siendo jefe de la oficina política de Hamas, el principal órgano de toma de decisiones. Se espera que Rantisi encabece las operaciones tanto en Cisjordania como en Gaza.

Hamas es considerado mucho más disciplinado, organizado y peligroso para los israelíes que las otras dos facciones palestinas que llevan a cabo ataques, la Jihad Islámica y las Brigadas de Mártires Al Aksa. Jihad Islámica, como Hamas, tiene una base religiosa; el grupo de las brigadas está vinculado a la más seglar Fatah, la base política de Yasser Arafat. Recientemente, las tres facciones parecen haber cooperado en algunos ataques.

Hamas atrae su apoyo de entre los pobres y los religiosos, y la vasta mayoría de los residentes de Gaza caen en estas categorías. En Gaza, Hamas ha estado ganando terreno ante Fatah, aunque los sondeos muestran que Fatah sigue teniendo más simpatizantes ahí. La gran red de programas sociales y de beneficencia de Hamas ha sido una clave para ganar simpatizantes en tres años de combates, durante los cuales la economía palestina ha colapsado.

Hamas ha estado detrás de casi la mitad de los más de 100 atentados suicidas llevados a cabo por palestinos desde que empezaron los combates en septiembre del 2000. Todos los atacantes excepto dos empezaron sus misiones desde Cisjordania. En Gaza, Hamas ha estado detrás de disparos regulares de cohetes y morteros dirigidos a asentamientos judíos y contra comunidades israelíes al otro lado de la frontera.

Hamas opera con fondos ofrecidos por donadores privados en Arabia Saudita y otras partes en el Golfo, por otros países musulmanes y recaudados dentro de Estados Unidos y Europa, que han tratado de cancelar la recaudación de fondos.