Válida atención a la tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad que genera preocupación mundial por nuevos casos de contagio y mortalidad. República Dominicana aparece en la distribución geográfica del mal con más de 4 mil infectados el año pasado. Vale respaldar el que las autoridades sanitarias hayan lanzado una jornada nacional contra el bacilo de Koch. La ciudadanía debe responder positivamente. Los perfiles de esta afección exponen su notable vinculación con la pobreza y los extremos de marginación que hacen prosperar daños a la salud para los que la ciencia realmente dispone de respuestas de mucha efectividad. Debe recurrirse a ellas. Pero en los registros de tuberculosis figura que la bacteria que la produce también avanza por la inmuno resistencia generada a veces por aplicaciones descontroladas de los medicamentos e inconsciencia de pacientes que descuidan la administración de los antídotos a un quebranto estigmatizante en medios sociales.

La presencia de la enfermedad en poblaciones carcelarias (7%) y en inmigrantes haitianos (8%) es resultado de hacinamientos, en el caso de las prisiones, y de fallas de control sobre el ingreso masivo de extranjeros por la fragilidad fronteriza. También por la aguda pobreza que sentó reales en bateyes de la industria azucarera en los que quedan los residuos humanos de una masa laboral despreciada que pasó de la explotación a la agonía en inactividad.

Aspiraciones elementales

Preocupado por lo que pueda decirse de su gestión al final de los tiempos, el alcalde de Villa Bisonó o Navarrete, Leonardo Antonio Bueno (PRM), siente que el mayor déficit de atención a sus munícipes provendría del Gobierno Central. “Necesitamos la inversión del Estado”, proclama el servidor. Además de que faltan obras “elementales” que competen al Poder Ejecutivo, como todo cabildo de estos tiempos está maniatado por los tijeretazos presupuestales.

Los navarretenses dan su lloradita de vez en cuando porque, entre otros motivos, les falta la construcción de una carretera para llegar a puntos importantes y cercanos a su área urbana; y el programa de asfaltar sus calles se fue y parece que será para no volver. Han carecido de un acueducto casi desde siempre, pues su población creció mucho y eso no es de ahora.