¿Vamos por buen camino?

El sector informal ha tenido una  influencia ambivalente y contradictoria en el desempeño de nuestra economía. Un estudio del PNUD dice que el sector informal ha generado el  80% de los  608,000 empleos generados en los últimos ocho años. Ese hecho tiene  de positivo el haber contribuido a disminuir el desempleo, pero tiene de negativo que ha creado una masa laboral desprotegida en términos de prestaciones sociales muy importantes.

También ha influido considerablemente en el crecimiento del PIB del país, pero en términos fiscales  ha sido una de las fuentes de evasión más difícil de someter a las reglas. El hecho de que la economía informal le esté ganando terreno a la economía formal en términos de creación de plazas de trabajo es un indicador claro de que el sector formal está comparativamente estancado. Hay muchos índices que ilustran esta situación.

Para nuestros planificadores, cuál es el mérito de un modelo  económico en el que el crecimiento del PIB no tiene entre sus principales parámetros impulsar aumentos significativos en la generación de plazas de trabajo y  en la mejora de la calidad de vida de la población. Hay que trabajar para mejorar el desempeño de la economía formal en aquellos aspectos en que es avasallada por la economía informal.

Aplaudimos, a pesar de todo

La promesa más reciente del Ayuntamiento del Distrito Nacional es asumir con más celo, desde el 15 de enero próximo,  la tarea de supervisar, desde el momento mismo de las excavaciones iniciales hasta el final de la obra,  la construcción de viviendas, edificios y torres en su demarcación. Esto incluye prohibición de escaleras de caracol y la obligación de dotar de escaleras de emergencia todo inmueble de cuatro niveles en adelante.

Damos un aplauso a  esto, a pesar de que aún está en el casillero de las promesas. Nuestro mayor deseo es que esa supervisión se llegue a ejercer con todo el rigor que han prometido las autoridades municipales. Hace algún tiempo, el mismo ayuntamiento y la Secretaría de Salud Pública prometieron someter a regulación la venta y manipulación callejera de alimentos, con carné para los vendedores y todo. Nada hemos visto de eso, pero aún así aplaudimos la nueva promesa.