Vaticano comienza mañana a interrogar a los imputados por divulgar secretos

Basílica de San Pedro en el Vaticano. AP.
Basílica de San Pedro en el Vaticano. AP.

Ciudad del Vaticano. El Vaticano comenzará mañana a interrogar a los cinco imputados por el caso “Vatileaks 2”, la filtración de secretos y documentos clasificados de la Santa Sede, y el primero en declarar será el sacerdote español Lucio Vallejo.

El resto de imputados son la ex relaciones públicas italiana Francesca Chaouqui, el excolaborador del monseñor español, Nicola Maio, y los periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, autores de los libros que publicaron los documentos confidenciales.   El proceso por el “robo” de estos secretos, en palabras del papa Francisco, comenzó el pasado martes y se prevé que su desarrollo sea rápido.

Por el momento se celebrarán audiencias todos los días de la semana, una por la mañana y otra vespertina.   El primero en responder a las preguntas del tribunal, presidido por Giuseppe Dalla Torre, será Vallejo Balda, el único de los imputados que permanece bajo prisión preventiva en la Gendarmería vaticana desde el primero de noviembre.   El español fue elegido por Francisco para dirigir la ya disuelta Comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede (COSEA), de la que proceden la mayor parte de los documentos divulgados.

La siguiente será integrante de la COSEA Francesca Chaouqui, quien permaneció detenida junto a Vallejo durante algunas horas y posteriormente puesta en libertad por haber colaborado y estar embarazada.   La acusada, de 32 años de edad, ha reivindicado en múltiples ocasiones su inocencia y no ha dudado en arremeter contra el español, a quien tilda en Facebook de “pseudosacerdote”.

Y es que la evolución de este caso ha revelado la acérrima enemistad que compartían el monseñor español y la joven italiana, a quien Vallejo ya denunció ante la Secretaría de Estado vaticano el pasado 17 de julio en una carta publicada hoy por “La Repubblica”.   En la misiva, dirigida al número dos de la Santa Sede, Pietro Parolín, Vallejo lamentaba “la evolución tan tristemente problemática” de Chaouqui, próxima en su opinión a “ambientes y problemáticas importantes”.