Ve clientelismo divorciado de estrategia
de desarrollo

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POR CLAUDIO CABRERA
A partir del año 2000, el país experimentó un aumento de la pobreza absoluta y relativa, cifrándose un número absoluto de alrededor de 1.6 millones más de personas que pasaron al estado de pobreza y de pobreza extrema, según indica el “Informe Nacional de Desarrollo Humano 2005”, correspondiente al capítulo dominicano de este año elaborado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUD).

Dicho informe también sostiene que desde ese año a la fecha, el nivel de personas pobres en el país aumentó en más de un millón, mientras que 1.6 millones de personas cayeron en situación de “pobreza extrema”.

El informe refiere que todas las cifras de la década de los 90 indican que hubo una tendencia a la disminución de la pobreza general relativa, mientras que las mediciones hechas “desde el 2000 en adelante sugieren un aumento de la pobreza absoluta y relativa”.

Pero advierte que “la reducción de los niveles de pobreza en la década de los noventa está asociada al aumento del Producto Bruto Interno más que a una mejoría en la distribución del ingreso”.

El informe sostiene que la pobreza extrema podría reducirse, si aumenta la riqueza de un país a través de su PBI y si permanece la distribución del ingreso, porque sencillamente “aumenta el pastel y a todos le tocaría más”.

Pero refiere que “el aumento de la riqueza puede ser más eficiente reduciendo la pobreza extrema si, al mismo tiempo, hay una mejor distribución de la riqueza”.

“MAPA DE POBREZA” Y POLÍTICA SOCIAL

De acuerdo al informe del PNUD, la política social en el país ha estado más concentrada en la provisión de servicios sociales sin ningún tipo de estrategias.

“Se ha ofrecido, conforme a patrones tradicionales de organización tales como la construcción y operación de escuelas y hospitales sin criterios sobre la atribución de los beneficios ni la eficacia del gasto”, expresa el informe citado.

Puntualiza que aún estas construcciones y asignaciones de viviendas se han realizado sin una definición clara sobre el grado de necesidad de los beneficiarios.

Destaca que en el país el ejercicio de la política social ha estado divorciado de un proyecto estratégico de desarrollo de la nación y más bien lo que muestra el análisis de los hechos es que la política social ha estado asociada a prácticas clientelistas y de asistencialismo.

Tal situación dificulta que se avance en el desarrollo humano del país, mientras que por otro lado, se puedan mantener los logros obtenidos cuando el dinamismo de la economía se revierte.

“Lamentablemente, la política social no se ha entendido como un elemento constitutivo de la política de desarrollo, ya que el portador del conocimiento, de habilidades y tecnologías es el ser humano”.

De aquí que sea la política social una vía para mejorar la calidad de la vida y aumentar la productividad.

Refiere que la política social debe ser entendida como parte esencial de la acción social en la construcción de equidad y la lucha contra la pobreza.

Plantea que tales acciones van en la dirección de crear las condiciones necesarias para que las personas, tanto individualmente como en forma colectiva, generen y aprovechen las oportunidades de acceder a mayores niveles de desarrollo humano.

Explica que las políticas sociales son partes de una estrategia coherente y coordinada entre el Estado y la sociedad, en las que se expresa la responsabilidad social y la solidaridad como bases para la búsqueda de la equidad.

En el documento el PNUD sostiene que “la política social no se ha entendido como un elemento constitutivo de la política de desarrollo, ya que el portador del conocimiento, de habilidades y tecnologías es el ser humano”.

“De ahí que la política social que garantice una mejor calidad de vida es la base para aumentar la productividad”, sostiene el PNUD. Refiere que desde la sociedad civil se ha expuesto que las políticas sociales y la erradicación de la pobreza tienen una dimensión de construcción de ciudadanía que se ejerce sobre los derechos sociales de las personas.

Cree que por tanto, su ejecución requiere de un Estado institucionalizado y eficiente, y de la concertación de una pacto social que establezca compromisos.

Ese pacto social deberá avanzar en el orden de que la política social no puede estar desconectada del resto de la política económica y no puede tener como función resolver problemas que se originen en aquella esfera.

Esta debe responder a una política de Estado de largo plazo que responda a un determinado proyecto de sociedad, así como tampoco debe ser sinónimo de clientelismo político.

Igualmente dicha política debe contar con una intervención integral y multidimensional, en que se precisa una acción coordinada entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil.

REGIONES MAS POBRES

El análisis del último estudio sobre la pobreza reveló que las dos regiones menos pobres del país son el Distrito Nacional con un 24.6% de los hogares considerados pobres, seguida por la región Norcentral con un 33.9% de hogares bajo esa condición socioeconómica.

Resalta que las tres regiones con mayor índice de pobreza son El Valle con un 68.5%, seguido de Enriquillo con un 67.4% y el Noroeste con un 54.9%.

Según sostiene el informe del PNUD, el país está en capacidad de alcanzar la primera meta que consiste en erradicar la pobreza extrema en personas que viven con menos de un dólar diario, así como el porcentaje de personas que padecen hambre.

“La evaluación realizada indica que el país está en capacidad de alcanzar la primera meta si el crecimiento de la década de los 90 se mantuviera en los próximos 13 años”, sostiene.

Pero expresa que si en adición, mejorara la distribución del ingreso, el esfuerzo del crecimiento sería mucho menor. En cambio, la meta resultaría inalcanzable de prevalecer las condiciones actuales, respecto a la reducción del hambre.

Un segundo objetivo, resalta, consiste en otorgar educación a todos los niños y niñas para que puedan terminar el ciclo básico completo.

“En República Dominicana es posible alcanzar esta meta para el primer ciclo de primaria en los primeros cuatro años -afirma-, pero es poco probable para toda la primaria, porque el nivel de retención de estudiantes es bajo”.

Precisa que el esfuerzo debería concentrarse en mejorar la eficiencia interna del sistema educativo y en aumentar el gasto público en educación.

En adición, se citan otros logros y metas obtenibles para mejorar las condiciones de vida de los dominicanos, entre los que se mencionan mayores oportunidades sociales, tales como educación, salud, agua potable, saneamiento y empleo, los cuales “no se han alcanzado porque no haya recursos, ya que la economía dominicana fue la que registró el crecimiento promedio anual más elevado de América Latina y el Caribe en los últimos cincuenta años, sino porque no se aprovechó el crecimiento para financiar el bienestar de las personas”.

Advierte que el problema está en que sencillamente los recursos fueron gastados en otras prioridades que no mejoraron el nivel de vida de las personas.

“Esa incapacidad -refine el PNUD-, de aprovechar las oportunidades del crecimiento económico para mejorar el nivel de vida de las personas, es el fracaso de las élites económicas, sociales y políticas del país y del tipo de modelo económico institucional que se ha seguido en las últimas décadas”.