Ve terrorismo como ideología

WASHINGTON, (AFP) – Después de los atentados en Londres y en Charm el-Cheij, el gobierno de George W. Bush insistió el sábado sobre su visión de la “guerra contra el terrorismo”, presentándola como una “lucha ideológica” contra un “sistema totalitario”, asociado al nazismo y al comunismo. El análisis, realizado por el consejero de seguridad nacional y la consejera de seguridad interior, fue publicado el sábado por el NYT.

El artículo “Lo que vimos en Londres” apareció tres días después de una segunda serie de atentados en el sistema de transporte londinense, que esta vez no dejó víctimas. Dos semanas antes, tres explosiones en el metro y una en un autobús se cobraron 56 vidas en la capital británica. Ambos ataques fueron reivindicados por la red terrorista Al Qaida.

Probablemente debido a la hora de cierre del diario, la columna no hizo referencia directa a los atentados en Egipto, que mataron al menos a 88 personas en la noche del viernes al sábado en el balneario de Charm el-Cheij, sobre el Mar Rojo.

Sin embargo, la Casa Blanca condenó el sábado “en los términos más enérgicos” los “bárbaros” ataques terroristas de Charm el-Cheij, que “mataron e hirieron a numerosos civiles inocentes de muchos países y confesiones religiosas”.

“Estados Unidos asistirá al gobierno egipcio para ayudar a las víctimas y hacer comparecer ante la justicia a quienes perpetraron estos crímenes”, agregó el comunicado de la Casa Blanca. “Con el apoyo del resto del mundo civilizado ganaremos la batalla contra esta plaga”, concluyó el texto.

Para la mayoría de los expertos, el ataque en Egipto, cuya autoría ya se atribuyó un grupo vinculado a Al-Qaida, responde a los estrechos vínculos de El Cairo con Washington.

En su columna, Hadly y Townsend señalaron que los atentados en Londres dejaron claro que los radicales islámicos están “decididos a destruir nuestra forma de vida y sustituirla por una visión fanática de mandato dictatorial y teocrático”.

Según los funcionarios, esta visión rememora el totalitarismo del nazismo y el comunismo, en los que unos pocos radicales sometían a las mayorías.

“La lucha es ideológica, una guerra de ideas que nos compromete a todos, funcionarios y ciudadanos, cualquiera sea su nacionalidad”, escribieron los asesores de Bush.

Para enfrentar esta “lucha ideológica” que Hadley y Townsend prevén “larga y difícil”, será necesaria la fuerza de las armas pero también fuertes aliados en el mundo musulmán.

“El combate contra el terrorismo exige la fuerza de las armas, pero no se ganará únicamente por las armas”, subraya el texto en referencia a la segunda guerra mundial “que no terminó hasta que el plan Marshall garantizó el advenimiento de una política democrática en Alemania”.

En la lucha contra el comunismo, “fue el llamado superior a la libertad de los hombres -no las bombas ni las balas- lo que condujo al triunfo de la democracia”, agregaron los dos funcionarios de la Casa Blanca.

Según ellos, para combatir el terrorismo es necesario “aunar todos los instrumentos del Estado, la influencia económica y la empresa privada”. “Los amantes de la libertad deben utilizar todos los medios —comunicaciones, comercio, educación— para apoyar a los musulmanes valientes que digan la verdad sobre su gran religión y su historia, e impedir (pronunciarse) a aquellos que quieran desviarla hacia el mal”, agregaron.