Veinte militares heridos

BAGDAD.– Nueve soldados estadounidenses murieron y 20 resultaron heridos ayer, lunes, al estallar un coche bomba accionado por un suicida en una base de patrullas al noreste de Bagdad, informó el mando militar. Mientras, otras 70 personas perdieron la vida y 90 resultaron heridas en varios ataques en diversas zonas de Irak.

El ataque se produjo en la provincia de Diyala, una zona donde efectivos estadounidenses e iraquíes se han enfrentado en combates encarnizados con insurgentes suníes y milicias chiítas, según el comunicado.  Quince de los soldados heridos volvieron a su unidad después de recibir tratamiento, en tanto los otros cinco y un civil iraquí fueron enviados a un hospital de campaña.  Las identidades de las víctimas no serán divulgadas hasta notificar a sus familias.

 70 muertos

Al menos 70 personas perdieron la vida y otras 90 resultaron heridas ayer en la oleada de atentados suicidas y ataques que sacudieron diversas zonas de Irak, informaron fuentes de seguridad.

El más mortífero de ellos, que causó la muerte de 15 iraquíes y heridas a otros 28, fue perpetrado con dos coches bomba en las inmediaciones de un restaurante cerca de la ciudad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, precisaron las fuentes.

El atentado se produjo en la zona de Al Jamsa Kilo, afirmaron las fuentes, que indicaron que la mayoría de los heridos son policías.  Según su relato, el estallido causó además grandes destrozos en el restaurante y en establecimientos aledaños.     Además, dos civiles y un supuesto rebelde murieron hoy en sendos ataques y en un enfrentamiento en la localidad de Faluya, 55 kilómetros al oeste de Bagdad, informaron fuentes de seguridad de esa localidad, también ubicada en la provincia de Al Anbar.

Por otro lado, el canal de televisión gubernamental Al Iraqiya informó de que los clanes árabes de esa provincia mataron a cinco supuestos terroristas y detuvieron a ocho.

Asimismo, la ciudad de Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad, volvió a ser ayer escenario de actos de violencia ya que al menos 12 personas perdieron la vida y otras 24 están heridas en tres ataques, según revelaron a Efe portavoces policiales.

Indicaron que 10 personas murieron y otras 20 están heridas por el estallido de un coche bomba que un suicida empotró contra la sede del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), en el pueblo de Tel Ascof, 30 kilómetros al norte de Mosul.

La detonación causó además una enorme destrucción material en el edificio afectado y sus colindantes.

 También en Mosul, en el barrio Al Wahda, un coronel de policía, identificado como Abdul Mohsen Hasan Mohamed fue acribillado en las inmediaciones de su vivienda por un grupo de desconocidos que se trasladaban en un coche.

   Mientras, en el área de Al Dauasa, en el centro de esa misma ciudad, un policía murió y otros cuatro resultaron heridos por el estallido de un artefacto explosivo al paso de la patrulla en la que viajaban.

   La fuerte detonación causó destrozos de consideración en el vehículo policial, automóviles particulares y viviendas, concluyeron las fuentes.

   En la ciudad de Baquba, 65 kilómetros al noreste de la capital, la explosión de un automóvil cargado con explosivos conducido por un suicida acabó con la vida de 10 personas e hirió a otras 20, informaron fuentes de los cuerpos de seguridad locales.

   Según su versión, el atentado tuvo como objetivo una comisaría de la policía de esta ciudad de la provincia de Diyala, uno de los principales focos de la insurgencia suní.

   Bagdad tampoco se salvó de la jornada de violencia, ya que seis iraquíes perdieron la vida y otros 14 fueron heridos en un ataque cometido por un suicida que detonó la carga explosiva que llevaba adosada al cuerpo.

   El suicida se mató en el restaurante “Yasmine” del barrio de Karradit Mariam, una céntrica zona de la capital, de población mixta (suníes, chiíes y cristianos) y cercana a la fuertemente custodiada “zona verde”.

   También cerca de la “zona verde”, un coche bomba explotó cerca de la Embajada iraní en el barrio de Salihiya de Bagdad y causó la muerte de una persona y heridas a otras cuatro.

    A esta oleada de atentados y ataques se suman tres operaciones lanzadas por tropas estadounidenses e iraquíes en diversas zonas de Bagdad, Faluya y la provincia de Salahedin, esta última situada a 175 kilómetros al norte de la capital.