Veinticinco años sin Freddie Mercury

a1

Veinticinco años han transcurrido desde el fallecimiento de Freddie Mercury, una de las voces y personalidades más carismáticas de la música, pero su marca quedó impregnada en numerosos artistas que, siendo entonces niños, hoy mantienen vivo su legado.
George Michael tenía 38 años y dos discos publicados en solitario, incluido “Faith”, cuando en 1991 la voz de Queen se apagó. Británico y de familia inmigrante como él, cantó “Somebody to Love” en el homenaje que se le rindió en Londres.
La estrella masculina más irreverente del pop y músico más galardonado de Reino Unido, Robbie Williams, es probablemente el que más se acerca al genio de Zanzíbar en su faceta de “animador”, fuente de provocación y animal de escenario.

Adam Lambert, estadounidense, ex participante de “American Idol”, homosexual declarado y enormemente desvergonzado, realiza actualmente las funciones de Mercury como voz de Queen, algo de lo que no está exento (es capaz de cantar todas las notas de una guitarra y su rango vocal alcanza tres octavas y seis semitonos).
“Estoy seguro de que Freddie aprobaría a Adam”, dijo Brian May de él.

Antes que Lambert, Paul Rodgers, el artista más veterano de esta lista (66 años) y vocalista de Bad Company ya recibió la encomienda de ocupar la vacante dentro de Queen entre 2004 y 2009.

Matt Bellamy, tenor, como él, en los agudos lacerantes del vocalista de Muse es fácil vislumbrar la sombra de Freddie Mercury, pero también en su forma de componer al piano.

El intérprete de “Love of My Life”, Gerard Way, fue también la principal inspiración de My Chemical Romance, la banda de rock alternativo y “emo” que lideraba este músico, que ha citado a Mercury como referencia personal una invitación de May para interpretar “We will Rock You”, junto a Queen durante una edición del festival de Reading.

Mika, otro británico de aspecto racial (tiene orígenes libaneses), espigado intérprete homosexual y dotado de un prodigioso rango vocal de tres octavas y media, es algo así como la versión colorida de Mercury y considera “un honor” esta comparación recurrente.
“Lo más interesante es que Mercury vivía en la esquina de al lado de mi casa, ¡y tenemos el mismo jardinero!”, contó a Efe.

Si alguien duda que el vocalista de Panic! At The Disco, Brendon Urie, podría aspirar al trono de Mercury, que disfruten en internet de la versión de “Bohemian Rhapsody” que hizo hace años o de la que recientemente grabó para la BSO de “Suicide Squad”.
Además, como es bien sabido, es otro entusiasta de la dimensión de espectáculo que tiene la música.

Brandon Flowers, otro apasionado del espectáculo, como buen hijo de Las Vegas, es el vocalista de The Killers, que ha citado a Mercury como una de sus grandes influencias y llegó a presumir durante años incluso de bigote, aunque rehúso actuar “tan escasamente vestido” como lo hacía su ídolo.

¿Podría no estar en esta lista alguien que homenajea en su nombre artístico uno de los más célebres temas de Queen?
Lady Gaga tiene similitud en las armonías vocales de Stefani Germanotta con las de Mercury, al que “adoraba como artista único”, propició el pseudónimo de la única mujer de esta lista, compositora, pianista e intérprete sólida y versátil con gran querencia por el disfraz.