Ven crece ola de violencia México

México (EFE).- México afronta una tensa situación postelectoral combinada con la creciente violencia de los narcotraficantes, dijeron ayer analistas, aunque el Gobierno niega que haya una crisis o esté en riesgo la seguridad nacional.

El académico Gustavo Gutiérrez manifestó que pese a que no hay una “relación directa” entre la controversia por la impugnación de los comicios del 2 de julio y el aumento de la violencia, es necesario que el Estado “envíe señales de solidez para contrarrestar la percepción de los criminales de que no hay quién los detenga”.

“Los narcotraficantes creen que pueden actuar mejor en un escenario de unas instituciones débiles y de unos dirigentes políticos distraídos en la disputa por el poder”, declaró a Efe Gutiérrez, profesor de Ciencias Políticas en varias universidades mexicanas.

La violencia atribuida a los traficantes y secuestradores, que este año ha dejado más de 1.000 muertos en todo el país, se ha recrudecido en Ciudad de México, Acapulco, Tijuana (frontera con EEUU) y otras localidades, en medio de temores de que el crimen esté fuera del control. “Ciertamente, se nota un incremento de la ola de crímenes, pero este fenómeno es atribuible a la debilidad y tolerancia de ciertas autoridades, y no tanto a la situación postelectoral”, dijo el investigador Rafael Fernández de Castro.