Ven país inmerso en panorama tétrico

El Concilio Evangélico de las Asambleas de Dios afirmó ayer que el país se encuentra inmerso en un panorama “tétrico, deprimente y angustioso”, por lo que considera necesario buscar la forma de restablecer la esperanza y tranquilidad entre los ciudadanos.

El reverendo Silverio Manuel Bello, superintendente general del concilio, calificó de difícil y preocupante la situación del país por el alto costo de la vida, la ineficiencia de los servicios públicos, el alza de la tasa del dólar, los niveles de violencia y la lucha interna entre los partidos.

“Esta es la razón por la cual debemos empezar a sustituir el lenguaje de barricada y progreso, de paz, comprensión, de sosiego y de engrandecimiento de las instituciones y de la democracia”, sostuvo el religioso.

Añadió que la reelección está causando muchos malestares, pero que este es un tema que sólo compete a los políticos y a los ciudadanos en general y que en cuanto a la iglesia, ésta debe respetar y estar siempre al lado de la Constitución y de las leyes.

El reverendo Bello advirtió que estar enfrascados en el dime y direte en medio de este panorama, podría producir un estado de ánimo nacional mucho más peligroso.

“Pedimos a nuestros pastores, ser cautos al emitir pareceres dentro del ámbito político. Aunque como ciudadanos los ministros tenemos el derecho de emitir opiniones sobre cualquier situación, debemos hacerlo con un lenguaje que esté a la altura de nuestra investidura y misión, evitando ser contaminados por la bandería partidista ” manifestó el ministro evangélico.

Expuso que en lugar de expresiones descarriladas, lo más conveniente es sentarse a la mesa del diálogo para construir una base de desarrollo sólido que encamine al país rumbo a un futuro promisorio.

Propuso que todos los sectores importantes de la sociedad dominicana, busquen y presenten ideas atinentes y resoluciones propias, a la vez que participen y se entreguen de manera total e incondicional a la solución de los males.

El pastor evangélico Bello dijo que existe un individualismo egoísta que está corroyendo a la nación dominicana y que “vivimos bajo la ley de sálvese quien pueda y esto se manifiesta en agiotismo y en la indiferencia hacia el dolor ajeno”.

Abogó porque el presidente Hipólito Mejía se flexibilice al acoger las ideas constructivas provenientes de sectores claramente identificados con el deseo de ver un país próspero y emprendedor.

Consideró obvio que en la construcción de una mejor nación existen voces y sectores sumamente capacitados y bien intencionados, los cuales pueden ser tomados en consideración para manejar y controlar el desequilibrio que se ha producido.

“Una decisión como esta, podría ser de gran beneficio al fortalecimiento de nuestra democracia”, agregó el reverendo Bello.

Entiende que la ocasión no es propicia como para que los sectores inconformes expresen sus disgustos haciendo uso de la violencia ni del tremendismo verbal.

La violencia sólo engendra violencia y estos son elementos que causarían más mal que bien”, dijo.

Afirmó que existen otros mecanismos democráticos más saludables, que bien podrían ser usados para indicarle al gobierno y al equipo económico que hay que cambiar de rumbo.

El ministro Bello consideró que ante la aguda crisis por la que atraviesa el país, lo que más conviene es buscar soluciones “civilizadas, atinentes, saludables y libres” de toda pasión e interés particular.

“Solucionar los problemas valiéndose de estos recursos, sería la demostración clara de que estamos construyendo una nación civilizada y madura en la capacidad de encontrar alternativas y resoluciones en medio de las dificultades”, apuntó.

Afirmó que la iglesia las Asambleas de Dios no considera que todo es desgracia ni que todo está perdido.

“Estamos aún a tiempo de construir una nación fuerte, sólida, grande y desarrollista. Depongamos las actitudes agrias y aboquémonos a este gran proyecto”, dijo.