Venta de bonos PDVSA sirve un doble propósito

POR BENEDICT MANDER
En Caracas

La venta de bonos del monopolio estatal petrolero venezolano la semana pasada –el mayor negocio de deuda corporativo de América Latina– tiene el objetivo de combatir la creciente tasa de inflación del país mientras aporta fondos para el crecimiento, dicen los analistas.

El acuerdo se incrementó en volumen, de una cantidad planeada de US$5 millardos a US$7 millardos, después que el gobierno, que está luchando con la inflación más alta en la región, sacara ventaja de la demanda de más de US$15 millardos en valor para compensar el mayor exceso de liquidez posible.

El bono también ayudará a PDVSA, la compañía petrolera, a financiar una expansión de US$70 millardos con el fin de duplicar su producción en los próximos cinco años.

Sigue a dos emisiones de bonos conjuntas de Venezuela y Argentina del muy popular “bono del Sur”, primero en noviembre de 2006, por US$1 millardo, y de nuevo en febrero de este año por US$1,5 millardos. Los analistas piensan que el bono jumbo PDVSA no afectará los planes de una tercera oferta en conjunto con Argentina, que se espera pronto. La inflación en Venezuela tocó el 17% en 2006. El dinero en circulación se ha cuadruplicado en los últimos tres años hasta unos US$55 millardos, o cerca de 40% del producto interno bruto, estimulada por un incremento masivo en el gasto público.

Al mismo tiempo, se espera que el bono reduzca la brecha entre la tasa de cambio oficial, fijada en 2,150 bolívares por dólar estadounidense, y la tasa del mercado paralelo.

Después de anunciada la venta, la tasa del Mercado negro cayó de unos 4,500 bolívares por dólar, por debajo de 3,500.