Verja perimetral y seguridad nacional

Verja perimetral y seguridad nacional

Tahira Vargas García

La verja perimetral no frenará nada de lo que fluye por la frontera

Hace unas semanas el presidente Luis Abinader anunció la construcción de una verja perimetral para fortalecer la seguridad de la República Dominicana reforzándose con doble verja perimetral en zonas “conflictivas” en la frontera con Haití. Su anuncio plantea varias preguntas:


• ¿Los problemas de inseguridad ciudadana (robos, atracos, sicariato, microtráfico y tráfico de drogas, feminicidios, violencia, homicidios) que vive el país son provocados por inmigrantes haitianos?
• ¿El tráfico de drogas solo fluye por la frontera con Haití?
• ¿Una verja perimetral erradicará el tráfico de drogas hacia República Dominicana?
• ¿Una verja perimetral erradicará el contrabando de armas y drogas hacia el país?
• ¿Una verja perimetral erradicará el tráfico ilícito de población haitiana a través de la frontera?
• ¿Una verja perimetral erradicará la trata de mujeres, niñas y niños haitianos a través de la frontera?

Todas estas preguntas tienen una sola respuesta y es negativa. La delincuencia en nuestro país es dirigida, planificada y ejecutada por población dominicana con algunos casos de grupos de diferentes nacionalidades.

La verja perimetral no frenará nada de lo que fluye por la frontera, le pondrá un costo mayor (tráfico ilícito de migrantes, trata de mujeres, niñas y niños, tráfico de drogas, contrabando de armas).

Quienes realizamos estudios en la zona fronteriza por varios años sabemos que todo lo que pasa por la frontera hacia República Dominicana y en sentido contrario atraviesa puestos de control fronterizo y paga peaje. Lo que ocurrirá es un aumento de las tarifas de pago de peaje para: tráfico ilícito de migrantes, trata, contrabando y un mayor enriquecimiento a través de la cadena de corrupción existente en toda la zona fronteriza y en el territorio nacional. Igualmente, se incrementarán las prácticas de explotación y violencia hacia la población migrante haitiana desde distintas esferas.

Cada persona de origen haitiano paga entre 6,000.00 a 10,000.00 pesos para venir a República Dominicana no importa el lugar por el que entre, si los traen en motoconchos desde Haití les cobran eso y con ello realizan su respectivo pago de peaje.

Este precio se incrementará probablemente al doble y se empeorarán las condiciones de explotación, violencia y violaciones de derechos que sufre la población haitiana que emigra de forma “ilícita” así como las mujeres que son víctimas de trata.

La respuesta a estos problemas no está en una verja, está en una mirada a sus raíces estructurales en nuestra sociedad desde donde se tejen todo tipo de redes delictivas, tráfico y trata de personas, tráfico de drogas y armas y donde ocurren cotidianamente hechos de violencia, feminicidios y sicariato en total impunidad y con un tejido de complicidades desde distintos estamentos de poder.

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