Vertedero de Haina arruina ambiente de  alrededores

Es un foco de daños a la atmósfera, el suelo y las aguas presentes en muchos kilómetros a la redonda y ya tiene más de 20 años de existencia.

En el vertedero de Haina se generan gases  que afectan las vías respiratorias de miles de personas expuestas a ellos.

La solución sería construir un relleno sanitario mecanizado a un costo de más de US$3.000,000. Con más de 20 años de explotación, el vertedero del municipio de Haina, San Cristóbal, ha contaminado el suelo, la atmósfera, las aguas y demás recursos naturales, alterando no sólo la fisonomía del lugar, sino la respiración de los vecinos, que a varios kilómetros sufren sus efectos.

 Creado en una época cuando los  impactos medioambientales que podían causar el recoger basura de las calles y tirarla en algún sitio no era primordial, hoy se ha convertido en un problema que afecta al medio ambiente.

Así lo hace constar un informe elaborado por un grupo de estudiantes de la maestría en ciencias en ecología y medio ambiente  de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), en el cual proponen un relleno sanitario para reducir los efectos de la problemática.

Indica el estudio que la acumulación del gas metano ha provocado también el desprendimiento de humo, gases tóxicos, o compuestos como las dioxinas y partículas de metales pesados de efecto invernadero.

Una de las consecuencias para la salud de este fenómeno es el asma y, en general, las enfermedades respiratorias, que han estado golpeando a la población cercana al botadero de cielo abierto.

A lo anterior, señalan hay que agregarle que los desperdicios orgánicos, al descomponerse, se convierten en atrayentes de moscas y otros vectores.

 Sostienen que el método de disposición  final de los residuos sólidos urbanos explotados a cielo abierto es conocido por sus efectos negativos, ya que los mismos no reciben un correcto tratamiento de los gases producto de la combustión. Tampoco son corregidos los lixiviados (líquidos portadores de metales pesados y otros contaminantes) que constituyen  un riesgo para las aguas subterráneas.

Igualmente, agregan están los que entran al basurero a recoger materiales arrojados por diversas entidades, que a veces comercializan inescrupulosamente, o venden como materia prima. Estas personas llamadas “segregadores o buzos”, corren el riesgo de enfermarse o de contagiar a otros.

Los estudiantes que participaron en la elaboración del informe son Ana Solano Miranda, Andrea Capellán, Etienne Herald, Francis G. Cuevas, Henry Ramos y Jadeline J. King.  Contaron con la asesoría del catedrático César Amado Martínez.

 Propuesta.  Los estudiantes proponen para la disposición final de los desechos sólidos municipales el diseño de un relleno sanitario mecanizado tipo areal, cuyo presupuesto general asciende a US$3,800,618.48.

  Entienden necesario la instalación de una planta de reciclaje, a fin de aprovechar los materiales reciclables que puedan contener los residuos domiciliarios y dotar a los buzos de un espacio  cubierto y automatizado.

ZOOM

Estructura

Según la propuesta  el relleno sanitario constaría además con una planta de compostaje para aprovechar el potencial fertilizante que contienen los residuos con materia orgánica. También  un sistema de drenaje de lixiviado y de pluviales, así como uno  de desgasificación.  Además edificaciones complementarias, instalaciones auxiliares, celda para hospitalarios y canales. De igual manera, se llevaría a cabo un proceso de recuperación paisajístico y un plan de monitoreo ambiental.