Víctor A. Mármol – “No te vistas que no vas”

Visitando una de las plazas comerciales de la ciudad de Santiago de los Caballeros tuve la oportunidad de encontrarme con un viejo amigo de la adolescencia cuando estudiábamos en el Instituto Politécnico Loyola, de San Cristóbal, junto al hoy Presidente de la República, Hipólito Mejía.

Recordábame el estimado amigo, los castigos que sufríamos en el Loyola, cuando cometíamos algunas travesuras. Los castigos eran desde quitarnos la merienda hasta prohibirnos ir al cine, viajar a la playa o a la ciudad de San Cristóbal.

Los castigos eran para nosotros cosas muy grandes, ya que estábamos internos y no teníamos contacto con el exterior, sino cuando salíamos a disfrutar de algún pasadía, o cuando íbamos de vacaciones a nuestros pueblos, en este caso Santiago de los Caballeros.

Mi amigo recordó el día en que viajaríamos a la playa de Palenque, pero que cuando yo estaba poniéndome la ropa, se presentó el hermano Marcelo Sánchez, quien era encargado de la disciplina de nuestro pabellón, y con voz autoritaria me dijo: “No te vistas, que no vas”. (Este y el de dejar a un estudiante de pie en un pasillo en horas de la noche, eran los castigos más severos que los estudiantes podían recibir, cuando no nos portábamos bien).

De inmediato, el antiguo amigo del Loyola me sugirió que si yo veía a Hipólito Mejía le dijera lo mismo que el hermano Sánchez me dijo, mientras se marchaba raudo confundiéndose con los clientes de la plaza comercial, dejándome perplejo, mientras aún yo recordaba la fuerte advertencia del hermano Sánchez: “No te vistas, que no vas”…