¿Vil mentira o gravísima desinformación?

Millizen Uribe

Como bien escribí aquí mismo, el reciente discurso de rendición de cuentas del presidente Danilo Medina ante la Asamblea Nacional tuvo varias luces y una de las más claras fue el anuncio del sometimiento al Congreso de un proyecto de ley que reducirá significativamente las comisiones de las AFP, pasando de dos comisiones de hasta 30% de la rentabilidad, a una comisión de 1.4% de los saldos, disminuyendo cada año hasta llegar a 0.85%.
Este fue, de hecho, uno de los momentos más aplaudidos del discurso porque el anuncio de la medida conectó con un sentimiento generalizado de rechazo e indignación de un segmento importante de la sociedad ante las ganancias exorbitantes de este sector.
Sin embargo, confieso que con indignación y asombro, estoy viendo que todo podría tratarse de una vil mentira o de, en el mejor de los casos, de mucha desinformación por parte del mandatario y su entorno, porque varios analistas y expertos en el tema de las pensiones y la seguridad social, entre ellos Arismendi Díaz Santana y Matías Bosch, han coincido y concluido que esta medida, lejos de reducir las ganancias de las AFP, como dijo el Presidente, a largo plazo, las incrementarán, ¡Y mucho!
Su razonamiento es lógico: antes la comisión era sobre las ganancias, pero ahora será sobre el total del fondo que, lógicamente, seguirá creciendo, por lo que las ganancias también.
Esto es que partiendo del esquema de comisiones propuesto, y con una tasa de crecimiento similar a la de los últimos 4 años (19.6%), este año sería de 8,168.6 millones, superior en 1,127.6 de pesos a lo obtenido por las AFP en 2017.
De ahí que entre 2019 y 2030, los ingresos por comisión crecerían un promedio anual de 14.3, pasando de 8,168.6 millones en 2019 a 35,520.7 millones en 2030, logrando ingresos aún más exorbitantes.
Visto esto urge que las autoridades transparenten sus fórmulas, porque si seguimos el análisis de Arismendi y Matías la conclusión es que estaríamos ante una de las mentiras más viles que se le ha dicho a este pueblo, pronunciada de manera directa por el señor Presidente y ante un organismo vital como la Asamblea Nacional.
Esto debe aclararse y, además, aprovechar la oportunidad para revolucionar este sistema de pensiones, logrando que, más allá del carácter burdamente mercantilista, sea social y solidario. Y esto pasa por el ejercicio de considerar las prácticas y experiencias de países de contextos similares (que en su gran mayoría abandonaron el sistema que tenemos), y tomar lo mejor de nuestras mismas prácticas
En fin, lograr que tras toda una vida de trabajo la gente cuente con una pensión digna, no que el dinero se quede en manos de los dueños de este voraz poder financiero.