Visión eléctrica de Juan Vicini Lluberes

El problema eléctrico, elevado a angustia nacional, viene desde los tiempos de Julio Sauri, el eficiente y honesto administrador de la entonces CDE, derivada por la argucia perversa de la privatización impulsada por el presidente Leonel Fernández, a CDEEE, un fiasco nacional, como la seguridad y la fallida política migratoria.

Cuando los dirigentes del PLD aún sin escalar el poder deambulaban con alcancías de cartón encareciendo dádivas debajo de los semáforos y se vendían como los non plus ultra de la honestidad y la eficiencia, prometían superar varias urgencias ancestrales, el de los apagones, uno de ellos, y luego de 15 años en el poder el embrollo es peor.

El presidente Hipólito Mejía ahondó el problema con el Acuerdo de Madrid II, las cobranzas aminoran, cada vez hay más opulentos que se las arreglan para pagar menos consumo de energía, las distribuidoras mantienen en vilo a los generadores, con un balance superior a los US$1,000 millones, más de RD$45 mil millones.

Hay un círculo vicioso pernicioso, un suplicio de Tántalo hastiante, y en el trepidar angustioso de ese aquelarre, un empresario de verdad conocido como Juan Vicini Lluberes, redacta un documento insertado a dos páginas en Listín Diario del día 13 de este mes, donde delínea una especie de estrategia para superar la añeja tortura nacional de los apagones.

Juan Vicini Lluberes, ejecutivo principal de la razón social más añeja y sólida dominicana desde fines de siglo XX, se atreve a vaticinar el fin del caos eléctrico y validar el proyecto Punta Catalina, provincia Peravia, que aportará 760 megas, y se construye en terrenos de Vicini, sabiéndose que el land lord pone las reglas del juego.

¡Albricias en esta visión eléctrica de utilidad para todos!