Visita sorpresa de Rice a Beirut; pide cese de fuego “urgente”

http://hoy.com.do/image/article/236/460x390/0/5089B3DE-FB00-4820-B6C7-BCA6371D4825.jpeg

Por Patrick Anidja
JERUSALEN, Jul 24 (AFP) – La secretaria de Estado norteamericana Condoleeza Rice, esperada el lunes en Israel, llamó por primera vez desde el inicio del conflicto a un alto el fuego “urgente” en Líbano, mientras el ejército israelí extendió sus operaciones terrestres en el sector oriental de ese país.

   “Pensamos que el alto el fuego es urgente”, declaró Rice camino de Israel, donde se entrevistará con el primer ministro Ehud Olmert y otros responsables israelíes.

   La secretaria de Estado advirtió no obstante que “es importante que existan las condiciones para que (el alto el fuego) sea viable”.

   Rice recordó la posición de su país, según la cual el alto el fuego no perdurará mientras no se resuelva lo que para Washington son las causas del conflicto: la amenaza del Hezbolá libanés y el apoyo a éste de Siria e Irán.

   Es la primera vez que Estados Unidos llama a un alto el fuego en Líbano desde el inicio del conflicto el 12 de julio, cuando la milicia chiita capturó a dos soldados israelíes.

   Por su parte el ejército israelí extendió el lunes sus operaciones terrestres en el sur de Líbano, principalmente alrededor de la localidad de Bint Jbeil, donde cinco soldados resultaron heridos en los combates contra los milicianos de Hezbolá, según fuentes militares israelíes.

   La aviación israelí efectuó durante la noche y la mañana del lunes cuarenta ataques en Líbano, de los cuales nueve alcanzaron plataformas desde las que se lanzaban cohetes contra Israel, añadieron las mismas fuentes.

   También en el sur de Líbano, el ejército israelí disparó el domingo por la noche cinco obuses contra el campamento de refugiados palestinos de Rachidiyé, cerca de Tiro (sur), dejando seis heridos, unos de ellos un bebé de 4 meses, según la policía.

   El ejército israelí tomó el sábado el control del pueblo de Marun al-Ras, situado en un punto estratégico del sur de Líbano. El domingo por la noche la radio militar anunció la captura de dos combatientes del Hezbolá en la zona.

   Olmert se declaró el domingo favorable al despliegue en el sur de Líbano de una fuerza “formada por países de la Unión Europea” para controlar la frontera con Israel y desarmar a Hezbolá.

   El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland, acusó a Israel de “violar el derecho humanitario” tras visitar el domingo los barrios del sur de Beirut devastados por los bombardeos israelíes.

   Se prevé que Egeland lance el lunes un llamamiento a la comunidad internacional para que ayude con urgencia al medio millón de libaneses desplazados a causa de la ofensiva israelí.

   Doce personas murieron, nueve de ellas civiles, y otras 66 resultaron heridas el domingo en los bombardeos israelíes contra numerosos objetivos en Líbano.

   Un civil libanés murió y otros 10 resultaron heridos el lunes en una serie de ataques aéreos israelíes contra varias localidades del sur de Líbano, según indicó la policía libanesa.

   Un hombre murió en la localidad de Hallusiyé, al norte del puerto de Tiro (83 km al sur de Beirut), alcanzado por un misil que cayó sobre su casa, agregó la misma fuente.

   Desde el inicio del conflicto, 363 personas han muerto, entre ellos 320 civiles y 26 militares.

   En el norte de Israel, cien cohetes lanzados por Hezbolá el domingo mataron a dos civiles en Haifa, con lo que ya son 37 los israelíes muertos desde el 12 de julio, entre ellos 17 civiles y 20 militares.

   El conflicto se ha complicado con la voluntad de Israel de eliminar con el apoyo de Estados Unidos a Hezbolá, considerado por ambos como una organización terrorista, y así reducir de paso la influencia en la región de Siria e Irán.

   Por otra parte el ministro sirio de Relaciones Exteriores Walid Muallem insistió en que la solución pasa por “un alto el fuego” y “un intercambio de prisioneros”.

   Previamente a la partida de Rice, el presidente de Estados Unidos George W. Bush recibió al ministro de Exteriores saudí, el príncipe Saud al-Faysal, para pedirle que presione a Siria, auténtico responsable según Washington del conflicto actual.

   Mientras tanto, miles de extranjeros siguen huyendo de Líbano en las operaciones de evacuación organizadas por numerosos gobiernos.