Visitas sorpresa inéditas

Ubi Rivas.

Una de las ejecutorias laudables del presidente Danilo Medina consisten en las llamadas Visitas Sorpresa, que mejor debieran titularse Visitas Programadas, que han dinamizado la producción diversificada, sobre todo a los rechazados por los requisitos de la banca formal.
El presidente Medina tiene al campo contento, porque los grandes productores conectan con el sector hotelero a quienes venden más de RD$100 millones al año, aunque el sector ganadero de leche exige normalizar el mercado importador, que el presidente Medina puede resolver disponiendo comprar sus productos, leche, quesos, mantequilla, exigiéndole mayor control de calidad y menor colonia de bacterias en la leche para consumo humano, con mayor razón, para los niños.
La prensa viene denunciando desde mucho tiempo como la bayahonda, campeche, cambrón, guayacán y otras especies, son devastadas en el Sur Profundo y en Monte Cristi y Dajabón, para elaborar carbón y exportarlo al incordioso vecino haitiano, con la connivencia de autoridades civiles y militares.. En estos días la variación de la deforestación es de guaconejo, una especie endémica de La Española, específicamente de la Sierra de Baoruco, señalándose a las razones sociales Esencias Quisqueya y Aron SLR como dos fábricas que operan sin ningún control medioambiental.
El guaconejo era el árbol que los taínos, ciguayos, caribes y lucayos usaban para hacer sus flechas, por su extrema dureza, y el presidente Medina debiera crear Visitas Programadas para respaldar las siembras masivas de estas especies en vías de desaparición, porque igual que como acontece con los pinares, nadie nunca siembra los árboles que aprovecha, sideral estupidez. Visitas Programadas para fomentar los cultivos de estas especies, suministrándoles plantas y algunos animales, chivos, cerdos, pollos, conejos y reses, para contribuir a su sostenimiento en lo que las siembras son productivas y comprarles su producción para escuelas.