Vivimos en una sociedad hiperconectada, pero mal nutrida de información

Miguel

Tener 233 emisoras de radio FM y 146 AM, más de 80 canales de televisión, unos 10  periódicos impresos, así como una cantidad inmensa de páginas web informativas, blogs y más de 4.6 millones cuentas de acceso a internet ¿nos convierte en una sociedad informada?

El profesor Miguel Otáñez, asesor en comunicación y relaciones públicas, afirma que “si, en efecto, con la cantidad de medios de comunicación tradicionales y digitales, podríamos decir que vivimos en una sociedad hiperconectada”, sin embargo el experto agrega: “pero mal nutrida de información”.

Otáñez explica que la cantidad de información que gana la atención de las personas no siempre es la que los medios de comunicación tradicionales diseñan e insertan en sus parrillas programáticas, atendiendo a lo que ellos entienden que la sociedad debe saber, que puede ser importante, “como efectivamente en la mayoría de los casos lo es”.

“Recordemos que a diferencia de hace unas décadas atrás, no teníamos la posibilidad de elegir entre unos pocos canales de TV o emisoras de radio, nos tenía que gustar lo que esos medios nos sirvieran, conformarnos con esto, lo que no quiere decir que era un mal contenido, sino que era el único que teníamos, quizás esto no nos daba la posibilidad de pasar de valorar la entretención a, mediante una comparación, valorar la calidad”.

¿Qué pasa ahora con el comportamiento del consumidor de los medios de comunicación?

“En primer lugar ya tiene opciones” -responde el profesor- “con una sociedad donde la tecnología y la internet ha roto las fronteras de la información y del contenido, las personas pueden buscar las informaciones sobre los temas que son de su interés en el momento que deseen, en el formato que deseen; texto, video, audio o imagen, pero también pueden obviarla cuando deseen”.

Aunque algunos de estos factores han traído crisis a los medios tradicionales, el experto asegura que “los medios no se descartan entre sí, sino que se pueden complementar”.

Para muestra cita los ejemplos de la cantidad de contenido que trasciende en redes sociales y por esto es llevado a la TV, Radio y hasta a los impresos, y viceversa, “también recordemos que hay programas de TV que han entendido la teoría de la doble pantalla y actúan en consecuencia, es decir, saben que mientras se observa la pantalla de un televisor, se ve la de un smartphone, una tablet o la de un computador, por lo que han invitado a estos usuarios de la TV a ser parte de su contenido, compartiendo sus comentarios en redes sociales”.

Otáñez, quien dirige la agencia de Comunicación y Relaciones Públicas iLink, plantea que las marcas cuyas estrategias de comunicación no sean inteligentes y multicanales “se ponen un techo, en el mejor de los casos, porque podrían llegar al punto de perder espacios ante las que si entendieron que lo importante no es el monologo que se establecía, sino el dialogo empático con los públicos”.