Vivir junto a una bestia no siempre es un cuento de hadas: campaña contra la violencia machista basada en la película

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Bajo el lema “Vivir junto a una bestia no siempre es un cuento de hadas”, el cuerpo de seguridad del Estado ecuatoriano ha mostrado en su muro una versión del cartel de la película ‘La Bella y la Bestia‘ donde vemos al personaje femenino con magulladuras en la cara, en clara alusión a la violencia de género.

Un portavoz de la Policía Nacional declaraba a Verne que habían notado que con el estreno de la nueva adaptación de Disney, muchas mujeres hacían públicas sus situaciones de maltrato diciendo cosas como “yo también viví con una bestia y nadie me hizo una película”. La publicación ha sido un éxito, y el mensaje ha llegado lejos en un país donde el 60% de las mujeres han sufrido violencia machista en algún momento de su vida.

¿Cuál es el mensaje de la película?

El filme ‘La Bella y la Bestia’, tanto en su adaptación de dibujos animados a principios de los 90, como en su versión más reciente, trae controversia. Aunque el mensaje clásico de la película era que “la belleza está en el interior, no en el exterior”, aludiendo a que Bella se enamoraba de Bestia aunque era un bicho peludo, en realidad bestia era feo por fuera, pero también por dentro.

Amargado por su condición, era malhumorado, daba miedo a sus sirvientes del castillo y además encerraba a los intrusos que se atrevían a entrar en él. Fue Bella quien entró voluntariamente en su cautiverio para salvar a su padre, y descubrió allí, sin tenerle miedo a la bestia, que en realidad era una persona buena que sólo necesitaba un poco de amor y comprensión.

El mensaje es bonito, pero causa recelo en una sociedad donde tenemos normalizado que las mujeres deben cuidar y soportar a las bestias de su alrededor, con la esperanza de que en realidad sean buenos. Además, la idea de amor romántico perpetúa ese “juntos para siempre”, la idea de que estamos destinados a estar toda la vida con una persona que nos completa, que nuestro fin es encontrarla y que si lo hacemos, debemos aguantar todo lo que nos venga encima, como los golpes.

Parece que día a día, y poco a poco, esta idea se va cayendo a cachos ante reivindicaciones como la de esta campaña, y el grito de muchas mujeres que han sufrido por esa idea del romanticismo más limitante para la libertad y la dignidad humana.

Si nuestra sociedad fuera más igualitaria, y las mujeres no sufrieramos violencia sólo por el mero hecho de ser mujeres (entiéndase que esta frase se refiere a que por ser mujeres la sociedad nos educa de una determinada manera que facilita que seamos víctimas), ‘La Bella y la Bestia’ no sería más que una historia de ficción más, sin embargo, la premisa se parece tanto a la realidad que asusta. Pero, en realidad, las bestias que lo son por dentro no se convierten en príncipes.