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En 48 horas, ¿Qué ver en Jarabacoa?

Ríos, parapentes, paisajes, culinaria, la aventura de atravesar campos con vacas pastando bajo matas de mango, casitas de madera en las montañas.

Hacienda Unicornio, cuya propietaria es María Cordero,  es ideal también para realizar eventos.

Hacienda Unicornio, cuya propietaria es María Cordero, es ideal también para realizar eventos.

Gissel Taveras
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Es muy difícil llegar a Jarabacoa y no querer quedarse. Su clima, la hospitalidad de su gente y su variada y rica oferta culinaria influyen para que siempre quieras regresar. Así lo sentimos en un recorrido especial, de 48 horas, donde un grupo de periodistas disfrutó la música, gastronomía y paisajes de esta alegre, fresca y hermosa ciudad del Cibao.

Hacienda Unicornio

Si escogiera una palabra para describir la Hacienda Unicornio sería armonía, desde su ubicación, verdor y paz, todo se entrelaza para que pases unos días rodeado de naturaleza, con todo al alcance de la mano.

La propietaria de este espacio de ensueño es la artista María Cordero, viuda del reconocido cineasta Fernando Báez, quien explica que la Hacienda Unicornio nació del amor que la unía a su difunto esposo, un lugar familiar y de recreación al que quisieron poner el nombre del mitológico caballo que representa la pureza y el poder, la buena suerte y la justicia. Esta gran villa consta de ocho habitaciones diferentes, cada una con su baño, área de cocina, salas comedor, chimenea, juegos infantiles, piscina y hasta un pequeño gimnasio, por si la visita no quiere dejar de entrenar en sus días de asueto.

Aquí se nos ofreció una exhibición de caballos de paso fino, todo un deleite para los amantes de estos animales apreciados por su andar suave y natural.

Cayena by María Marte

También visitamos el restaurante Cayena, de la chef María Marte, nativa de Jarabacoa, quien decidió volver a su terruño después de conquistar los fogones de España, donde llegó a obtener 2 Estrellas Michelín.

Su restaurante Cayena combina, precisamente, lo mejor de la cocina criolla y mediterránea, con el toque que solo María Marte sabe dar a cada plato.

Aquí tuvimos la oportunidad de degustar algunos platos como crujiente de paella, cupcake de yuca con trufa blanca y huevo de codorniz, entre otros, que encantaron al paladar.

“Sé que estaremos en el mapa mundial de la gastronomía muy pronto, ya que hay muchos chefs dominicanos que están haciendo un trabajo maravilloso”, comentó María.

Corazón de Jesús

Y siguiendo con la línea de la oferta gastronómica de este pueblo de montaña, visitamos el restaurante Corazón de Jesús, en la entrada de Jarabacoa, un lugar que guarda una historia de superación y empeño de una pareja que salió adelante y hoy son vistos como inspiración.

Gladys y Fausto Ramírez unieron sus vidas hace 29 años y decidieron iniciar un pequeño negocio de comida que más tarde se convirtió en un parador y hoy tiene 25 años flechando el gusto de los dominicanos y extranjeros que deciden visitarlo.

Sí, se trata de las famosas costillitas de cerdo de Jarabacoa, sazonadas por el propio Fausto Ramírez, mientras Gladys se encarga de la administración.

“Nosotros empezamos con una mesa para vender pollo asado, no imaginé que nos convertiríamos en un espacio tan grande, hoy ya con una sucursal en Baní”, expresó Gladys.

Dice que el secreto para mantener cautivo al público en estos 25 años es el sazón, el empeño que le ponen a cada comida y el excelente servicio que brindan.

Revela que el nombre Corazón de Jesús es inspiración de su madre, mujer muy católica, con una creencia que le ha permitido ser humildes y amantes de lo correcto.

Un recorrido en caravana por el pueblo, colorido y alegre te motiva a incluir a la hermosa Jarabacoa, situada en La Vega, en tu lista de próximas visitas.

Sobre el autor
Gissel Taveras

Gissel Taveras

Periodista y maestra, egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con más de 10 años de experiencia en periodismo social.
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