Conversatorio
“La Mujer en la Mediación Cultural Dominicana”
El proyecto cultural reunió en el Museo Mella Russo a Mildred Canahuate, Mayra Johnson y Altagracia Mella Russo

Las tres expositoras mientras analizaban el tema.
La Casa Mella Russo fue el escenario de un profundo y necesario conversatorio titulado “La Mujer en la Mediación Cultural Dominicana”, que reunió a destacadas figuras del ámbito cultural para reflexionar sobre el papel esencial y a menudo poco reconocido de las mujeres en la configuración y promoción del arte y la cultura en la República Dominicana.
El evento, propuesto por la reconocida periodista y escritora Marivell Contreras, marca el inicio de un proyecto que pretende identificar, conocer y reconocer la labor de estas y otras grandes mujeres en la mediación artística dominicana.
El conversatorio inició con un emotivo homenaje a Salomé Ureña, a quien Contreras calificó como una “gran mediadora cultural” y una mujer con una visión adelantada a su tiempo, estableciendo así el tono para una noche de inspiración y reconocimiento.
Las panelistas, Mildred Canahuate, Altagracia Mella Russo y Mayra Johnson, compartieron sus experiencias y perspectivas, con la destacada historiadora del arte y maestra María Isabel Martínez y Marivell Contreras, moderadoras de este encuentro que “se destacó por la pasión, la vocación y el compromiso que impulsan su labor en un sector que -muy a menudo-, carece de los recursos adecuados”.
Mildred compartió su inspirador camino desde un modesto gift shop hasta convertirse en una promotora incansable del arte, especialmente del dibujo.
Relató cómo, por “amor al arte” y con ingenio, organizó las primeras exposiciones al aire libre y el “Salón de Dibujos” en 1989, a pesar del escepticismo inicial.
Altagracia Mella Russo , anfitriona en Casa Mella Russo, compartió la profunda conexión de su vida con la Ciudad Colonial y su sueño de convertir su hogar en un “museo y centro cultural vivo al servicio de la comunidad”.
Mayra Johnson relató la creación de la Fundación Imagen 1983 y el posterior desarrollo del festival Photoimagen impulsada por el deseo de elevar el nivel de la fotografía en el país.