Delicioso
Del desayuno al mundo: la historia curiosa detrás del Día del Waffle
En Europa y América, el waffle pasó de ser una preparación tradicional a un símbolo de celebración gastronómica, gracias a su versatilidad y a la amplia variedad de presentaciones que permite, desde recetas clásicas hasta propuestas innovadoras.
Waffles con frutas
Un aroma inconfundible, textura suave y esponjosa, y combinaciones que van desde frutas y sirop hasta opciones saladas con queso, huevo, tocino o jamón. El waffle se ha ganado su lugar como uno de los protagonistas del desayuno.
Cada 25 de marzo se conmemora el Día del Waffle, una fecha que surgió a partir de una curiosa coincidencia lingüística y que con el tiempo trascendió fronteras hasta convertirse en una celebración internacional.
Según reseña Infobae, el origen se remonta a Suecia, donde el llamado Våffeldagen nació por la similitud en la pronunciación de dos términos: “Vårfrudagen”, que alude al Día de la Anunciación, y “Våffeldagen”, que literalmente significa Día del Waffle.
Esa semejanza hizo que, con el paso de los siglos, una festividad religiosa también se asociara con la tradición de preparar y disfrutar este popular plato, justo en los días en que empieza a sentirse la primavera.
Con el tiempo, la costumbre se expandió más allá del territorio sueco y fue adoptada por distintos países, incorporando sabores y estilos propios.
En Europa y América, el waffle pasó de ser una preparación tradicional a un símbolo de celebración gastronómica, gracias a su versatilidad y a la amplia variedad de presentaciones que permite, desde recetas clásicas hasta propuestas innovadoras.
El trasfondo de esta fecha combina religión y evolución del lenguaje. En la Edad Media, Suecia celebraba el “Vårfrudagen”, también conocido como el Día de Nuestra Señora, una festividad cristiana que recuerda la Anunciación y que se conmemora nueve meses antes de la Navidad.
El Nordiska Museet, institución dedicada a preservar la cultura sueca, explica que la pronunciación del término fue transformándose con el tiempo hasta sonar similar a “Våffeldagen”, lo que favoreció que ambas celebraciones terminaran fusionándose en la tradición popular.