Masajes y estiramientos para combatir las lesiones

estiramientos
Al realizar ciertas tareas, se producen pequeñas agresiones mecánicas: estiramientos, roces, compresiones… que cuando se repiten, acumulan sus efectos hasta causar una lesión.
Existen dos tipos básicos de lesiones: las agudas, provocadas por un esfuerzo intenso y breve, y las crónicas, caracterizadas por ser originadas por esfuerzos permanentes.
Estas lesiones se manifiestan con dolor y limitación funcional de la zona afectada, que dificultan cualquier actividad de la vida diaria.
Para prevenirlas en la medida de lo posible se debe apostar por una correcta alimentación, la realización de de ejercicio físico y el uso de terapias que ayuden al aparato músculo-esquelético.
El masaje mejora el funcionamiento de las articulaciones, incrementa el drenaje sanguíneo y linfático, optimiza el funcionamiento de las vísceras y permite el transporte de oxígeno.
Otra opción son los estiramientos, una terapia que no requiere de un terapeuta y ofrece una gran gama de beneficios a todos los niveles.
Realizar estiramientos todos los días nos ayuda a controlar la pérdida de masa muscular y la flexibilidad de los músculos y tendones, además mejora la capacidad de lubricación de las articulaciones.