Por qué elegir el mimbre

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Caracterizado por impregnar un estilo rústico, además de sus texturas y agradable color, el mimbre es ideal para darle un toque fresco a cualquier estancia del hogar.
Y es que este material, antes de conquistar los interiores, se apoderó de las zonas de exteriores gracias a que cada vez tiene mejores acabados para resistir las condiciones del tiempo. Por ello, en el jardín, en las terrazas o en los balcones no puede faltar una pieza hecha con mimbre. Puede optar por un banco, un conjunto de sillas y mesas o taburete, que nunca está de más.
Debido a su resistencia y calidez, además que se desprende de la naturaleza, le aporta calidez a la casa y además queda bien en cualquier parte; por ejemplo, en la cocina una cesta puede convertirse en una bandeja para transportar los utensilios hacia la mesa.
En el baño o en los dormitorios de los más pequeños, los cestos de mimbre son el perfecto comodín para mantener el orden, las cestas pintadas con llamativos colores se pueden dejar a la vista o si lo prefiere, acomodarlas en el armario.
Si prefiere colocarlas en el área exterior, pero de una forma más sutil, puede utilizarlas como macetas, ya que el mimbre se lleva muy bien con las plantas.
Menos es más. Si le gusta decorar con mimbre pero solo quiere tener pequeñas pinceladas, encontrará muchas opciones para dar cabida a esta tendencia.