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Los sellos Iván Tovar, un acontecimiento

En el Instituto Postal Dominicano, a menudo se celebra una emisión de sellos, ¡sobre todo cuando se teme su desaparición! Ahora, el Centenario del Surrealismo e Iván Tovar motivaron la fiesta filatélica.

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No hemos olvidado cuánto se atesoraba el sello postal, y cómo, al recibir una carta, mirábamos en el sobre las estampillas que lo adornaban. La curiosidad era mayor aún, si la correspondencia procedía del extranjero, y si el sello postal brindaba una imagen atractiva y desconocida. Retratos de hombres y mujeres célebres, paisajes, flores, frutas, obras de arte, manufacturas típicas, hazañas deportivas y mucho más, se han reproducido en emisiones corrientes o especiales.

Los sellos eran objeto de un verdadero culto. Se obsequiaban, se intercambiaban, se coleccionaban. Grandes álbumes se iban llenando con las pequeñas viñetas y, en reuniones de familia o de amigos, una diversión consistía en mirar los volúmenes filatélicos caseros. ¡Los más informados y adictos a la filatelia consultaban enciclopedias del sello, para sus próximas adquisiciones!

Los sellos postales tenían valor, sobre todo si su impresión mostraba algún defecto y se les había sacado de la circulación. Ese valor era tan real que hasta el saldo de una deuda podía resolverse con la venta de sellos, ¡Lo que le dolía al coleccionista en apuro! Hoy, sucede con el sello, lo mismo que con las especies de la fauna en vía de extinción.

En otro ámbito, las máquinas selladoras primero, y sobre todo la informática le han hecho daños fatales. Pero no seamos pesimistas: esperamos que el correo tradicional y sus sellos sobrevivirán pese a la tecnología avasalladora.

Exposiciones del Instituto Postal Dominicano han permitido deleitarse con la filatelia de la República Dominicana y de distintos países.

INPOSDOM Y el Sello

Cuando se refieren al Instituto Postal Dominicano o INPOSDOM como mejor se conoce, piensan en una de las instituciones oficiales más serias, compenetrada de su misión, deseosa de ofrecer a la población los mejores servicios.

Es una situación cada vez más difícil, cuando la tecnología y la comunicación instantánea relegan el correo a un lugar postrimero, practicamente han acabado con la emoción de enviar y recibir cartas, peor aun casi olvidando la expresión manuscrita.

Los sellos de la República Dominicana destacan una larga tradición de hermoso diseño y significativa conmemoración de valores nacionales. Pese a la abolición de la distancia, el cambio en relaciones epistolares, y sobre todo la era digital, la elaboración y producción de sellos, de estupendas imágenes en miniatura, continua...

Hay, en el INPOSDOM, un equipo, encabezado por el arquitecto Alejandro Vignieri, que se preocupa por la conservación de la memoria, tan histórica como visual y emocional, a través del sello postal. Su labor es incomparable.

La cultura ocupa allí un sitial, y particularmente el arte, rindiendo un homenaje a grandes creadores, acompañando su retrato con una obra emblemática.

Emitidas en las últimas décadas, causaron una verdadera admiración las estampillas ilustrando la máxima expresión del arte y la cultura dominicana. Los nombres son todos prestigiosos: María Montez, María Ugarte, Silvano Lora, Domingo Liz, Celeste Woss y Gil, Guillo Pérez, Marianela Jiménez, Soucy de Pellerano, Cándido Bidó, Fernando Ureña Rib.

Cuando una emisión dedicaba el homenaje a dos artistas – o más -, se editaban bloques de varios sellos.

Centenario del Surrealismo y sellos Iván Tovar

La noticia de la emisión especial de sellos por el Instituto Postal Dominicano, conmemorando el Centenario del Movimiento Surrealista y su dedicatoria a a Iván Tovar, fue y no fue una sorpresa. Lo fue porque no se estaba esperando. No lo fue porque, transcurrido un siglo desde el manifiesto de un movimiento innovador -subversivo aún-, la hegemonía dominicana de Iván Tovar lo justificaba con creces, ¡Casi superando la expectativa de cualquier emisión filatélica! Y lógicamente la Fundación Iván Tovar – Daniela, María, Héctor José, Lilián -, colaboró con el INPOSDOM.

Esta iniciativa culminó en excelencia. Primero, está el folleto promocional ejemplar, que describe los datos técnicos, señala el modo de adquisición, sobre todo informa acerca del Manifiesto del Surrealismo (1924), la vida profesional y los éxitos de Iván Tovar, proporcionando datos bien seleccionados, sin olvidar la Fundación.

Luego, cualquiera se queda absorto mirando el precioso bloque de nueve sellos de 35 pesos cada uno y el “souvenir” de 60 pesos, igualmente mayor en tamaño. Con una reproducción perfecta de ocho magníficos cuadros – no falta la Silla adulta-, que enmarcan una impresionante foto de Iván y su perfil de pensador.

El fondo negro contribuye a un efecto sublime, y pensamos que al tan exigente Iván Tovar le hubiera encantado. Creemos que es el más hermoso bloque de sellos, realizado por el INPOSDOM y hasta ameritaría amarcarlo. Sinceramente, creemos que esta emisión filatélica fascina y bien corresponde al famoso artista, que representa y simboliza el surrealismo dominicano con cualidades propias sobresalientes. Aparte de ser valorado como nadie más.

Coda

Para concluir nuestro texto acerca del INPOSDOM, de los sellos que produce y en particular la reciente emisión dedicada de hecho a Iván Tovar, afirmamos que es su propia metamorfosis, su propio reciclaje de lo real, que determinan un dibujo excepcional. Su pintura está refinada hasta la sofisticación, sin olvidar, una escultura lúdica, una construcción cuya elaboración muy especial le había confiado su secreto. Son éxitos perennes, más allá del centenario del manifiesto del surrealismo.

Sobre el autor

MARIANNE DE TOLENTINO