Volver a rescatar a Manuel Tapia Brea

Ha sido un acontecimiento la puesta en línea digitalmente del archivo de la revista “¡Ahora!” por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), en un acto la semana pasada encabezado por el Presidente Fernández, el fundador de “¡Ahora!” doctor Rafael Molina Morillo y don José L. Corripio (Pepín).

Pocos medios lucharon tanto por la libertad de expresión en el país en los ’60 y ‘70. La digitalización y puesta en línea del archivo con todas las ediciones de “¡Ahora!” viene a ser una poderosa herramienta para historiadores, profesores, investigadores, periodistas, estudiantes y los curiosos sobre la historia dominicana, accesible vía Internet desde cualquier parte del mundo.

El director ejecutivo de Funglode, Marco Herrera, resaltó el trabajo de la Biblioteca Juan Bosch en la digitalización, catalogación e indexación de los 1,337 números del semanario “¡Ahora!”.

Molina Morillo, fundador de la revista, resumió brevemente la trayectoria de “¡Ahora!”, recordando momentos de crisis y de gloria, los ataques de que fue víctima la revista y “los aguerridos periodistas que ejercían con criterio y objetividad”. 

Junto con plumas valiosísimas como el mártir Orlando Martínez y el poeta Freddy Gatón Arce, la puesta en valor del archivo promueve el rescate de columnistas como Manuel Tapia Brea, a mi juicio uno de los más agudos comentaristas internacionales de aquel momento. Sobre él dijo Molina Morillo en el prefacio del libro “Enfoque Internacional”, una recopilación de sus columnas: “Su obra y su pensamiento son un referente obligado para comprender cómo se movía la política internacional, vista y comentada a través de la privilegiada mente universal” de Tapia Brea, director ejecutivo de “¡Ahora!”.

En el acto, el Presidente Fernández, que era un niño en Nueva York cuando empezó a leer “¡Ahora!”, reveló que cultivó el amor por la política a partir de los artículos, análisis y crónicas que leía en esa revista. Hace meses, al presentar el libro de Tapia Brea, dijo en el prólogo que “con brillantez y elegancia” éste descifró “las claves de los problemas y de los conflictos” internacionales “en una época en que no había Internet” y que “sus juicios y opiniones se convirtieron en tema obligado de conversación”.

Toda esa enjundia está ahora disponible en la red y estimo que deben felicitarse a Funglode y el Presidente Fernández y a don Pepín Corripio por esta gran iniciativa.