Voz de alerta

El doctor Amiro Pérez Mera es un epidemiólogo dominicano de bien ganado prestigio.

Fue el secretario de Salud Pública durante el ejercicio del presidente perredeísta Salvador Jorge Blanco, de 1982 a 1986, y puede asegurarse que dirigió una de las muy contadas ocasiones en que se cubrió más la medicina preventiva que la curativa.

El doctor Pérez Mera, quien ha hecho una especie de mutis en la vida pública quisqueyana, acaba de producir una declaración en la cual afirma con acierto, que los dominicanos tienen sobrados derechos a saber cuánto ocurre con el dengue que afecta a la población y que ya ha provocado muchas muertes.

Pérez Mera, un conocedor profundo de lo que es una epidemia, asegura que eso es precisamente cuanto ocurre en el caso del dengue, una epidemia, y reclamó de las autoridades el involucramiento de las familias en el combate al vector de la terrible enfermedad.

Nos identificamos con los pronunciamientos del doctor Pérez Mera en cuanto a que las autoridades sanitarias desarrollen una campaña con informaciones claras y precisas sobre lo que es el dengue, y que los promotores oficiales visiten las familias y expliquen todo lo relacionado con el mal.

No se puede perder más tiempo en este asunto. Voces como las del doctor Pérez Mera tienen que ser escuchadas y que no crean algunos que por el hecho de silenciar cuanto pasa, la tragedia deja de ocurrir.

[b]Por favor![/b]

En la sección económica de este diario, hace algunos días, se publicó una información de lo más curiosa y que tal vez amerite cierta explicación de las autoridades, aunque solo sea para inscribirla en el récord.

Se trata de un medicamento fabricado en España y que cuesta, al público, 2.92 euros, incluyendo el impuesto al valor agregado (iva). En España los medicamentos tienen que llevar impresos, en sus envases, el valor de los mismos, con y sin el iva.

Ese mismo medicamento se vende en la República Dominicana, al público, a RD$720.00 la caja, la misma que cuesta 2.92 euros en la Madre Patria.

Se tiene entendido que los medicamentos, en el país, no están sujetos al pago de fuertes gravámenes arancelarios, aunque es admisible que las cargas han subido ahora con el recargo cambiario, el cinco y el dos por ciento a las exportaciones. Es cierto que el valor también sube, considerablemente, por la devaluación del peso.

Pero en el caso que citamos, vamos a admitir que se tome como punto de partida que un euro represente cuarentaicinco pesos dominicanos. Cárguele el cien por ciento de impuestos, más el cinco, más el dos y más el recargo cambiario. Póngale un cien por ciento de beneficios para el importador y el distribuidor, en vez de un treinta por ciento que es lo establecido. Aun así, el costo total sería de unos 400 pesos, incluyendo también flete, seguro y almacenamiento.

)Por qué, entonces, vale RD$720.00?

)No amerita eso cierta explicación, aunque sea para fines de archivo?