Zapatero buca apoyo

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MADRID (EFE).- El Partido Socialista (PSOE) ha comenzado la ronda de contactos con las fuerzas políticas que obtuvieron representación parlamentaria de cara a la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, dos días después de las elecciones generales que dieron la victoria a esa formación.

Al explicar las directrices de su futuro gabinete, Rodríguez Zapatero anunció que tratará de gobernar en solitario, aunque expresó su intención de contar con la opinión de todos los grupos del arco parlamentario antes de ser investido.

El dirigente socialista dijo que pretende fomentar el diálogo entre las fuerzas políticas, sobre todo en asuntos de Estado como el terrorismo o la política exterior.

El encargado socialista de estos contactos políticos, Jesús Caldera, confirmó hoy a los portavoces de otros partidos el compromiso de hacer un Gobierno dialogante, lo que Rodríguez Zapatero destacará en su discurso de investidura, indicaron hoy fuentes del PSOE.

Según las fuentes, los diferentes partidos están siendo muy receptivos a estos contactos, que también incluirán al hasta ahora gobernante Partido Popular (PP).

El PP, que tendrá 148 escaños frente a los 164 del PSOE de los 350 que componen el Congreso de los Diputados, aseguró ayer por boca de su líder, Mariano Rajoy, que prestará una colaboración “leal e incondicional” al futuro Ejecutivo en temas como el modelo de Estado, la lucha antiterrorista y la política exterior.

Ahora otro asunto prioritario es la coordinación del traspaso de poderes del PP a los socialistas, para lo cual el vicepresidente segundo del gabinete español en funciones, Javier Arenas, garantizó hoy la máxima colaboración y “lealtad institucional” con el PSOE.

Las pequeñas fuerzas políticas que consiguieron representación parlamentaria han destacado su intención de dialogar con el PSOE y de contribuir a la gobernabilidad e, incluso, algunas anuncian su respaldo a la investidura, aunque con ciertas condiciones.

La coalición Izquierda Unida (IU), que ha visto disminuir sus diputados de nueve a cinco, sólo apoyará a Rodríguez Zapatero si su política garantiza “un giro a la izquierda”.

El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, subrayó que esta formación quiere dar estabilidad al futuro Gobierno, aunque este apoyo “no es un cheque en blanco”.

Llamazares exigirá a Rodríguez Zapatero que responda a su compromiso de retirar en junio las tropas españolas en Irak, promueva un cambio en la política exterior española y efectúe un mayor gasto social.

Los nacionalistas moderados catalanes de Convergencia y Unión (CiU), con diez escaños, también ofrecieron su apoyo al futuro Gobierno socialista.

Este respaldo, según el dirigente de CiU Josep Antonio Durán i Lleida, tiene “un valor añadido en términos cualitativos”, pues aportaría estabilidad y ofrecería “sentido común” y una “forma de hacer política distinta, sin confrontación”.

CiU tiene “la puerta abierta al diálogo”, dijo Durán, quien puntualizó que el apoyo que los socialistas presten para que Cataluña pueda desarrollar su autonomía y un nuevo sistema de financiación de las administraciones regionales “modulará el grado y tipo de acuerdo” que pueda alcanzarse.

En la misma línea, los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con ocho diputados, respaldarán a Rodríguez Zapatero si cumple su promesa de impulsar los proyectos básicos del Gobierno regional catalán, que también incluyen la reforma de su Estatuto de Autonomía y el sistema de financiación.

ERC lamentó que Rodríguez Zapatero haya anunciado un gabinete “monocolor” y prescinda de constituir un Gobierno de coalición de izquierdas, como el autonómico que los independentistas integran en la región catalana con los socialistas e Iniciativa por Cataluña.

También el Partido Nacionalista Vasco (PNV), con siete escaños en el nuevo Congreso, mostró su disposición al diálogo.