Zoë Kravitz decide romper con los estereotipos

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LOS ÁNGELES
AP
Zoë Kravitz ya ha escuchado demasiado y está lista para un cambio.
Podrá tener una posición envidiable en el ecosistema del entretenimiento, con créditos cinematográficos recientes tan diversos como “Dope” (“Atrapado en los 90”’), “Mad Max: Fury Road” (“Mad Max: Furia en el camino”) y “The Divergent Series” (“Divergente. La serie”), sin mencionar su famoso linaje, pero también ha visto el lado oscuro de Hollywood, desde la discriminación hasta los estereotipos.
“La gente ha tratado de hacérmelo una y otra vez y lo he peleado y peleado”, dijo Kravitz en una entrevista reciente. “Voy a audiciones y me dicen, ‘quieren que hagas de la mejor amiga’. Y pienso, ‘¿por qué no puedo audicionar para el papel principal?’. Y entonces me dicen ‘ok, ahora eres la chica negra extravagante’ o ‘ahora eres una hippy’”.
“Puedo interpretar a todo tipo de personas”, señaló. “No tengo que hacer de mí misma”.
La actriz decidió tomar posición no solo en cuanto a los papeles que elije, sino en cómo de hecho va a crear un cambio para sí misma.
Mírenla por ejemplo en “Allegiant” (“Divergente, la serie: Leal”), que se estrenó ayer, en la que repite su papel como la fiel y fiera Christina. Sí, es la mejor amiga del personaje principal de Shailene Woodley, Tris, pero es una de varias mujeres con papeles importantes en el filme, que también presume de una diversidad racial admirable.
En la cinta nominada al Óscar “Mad Max: Fury Road”, Kravitz hizo de una de las esposas de Immortan Joe que escapan de su cautiverio en la carrera de alto octanaje por el erial.
“(El director George Miller) pudo haber puesto a cuatro chicas lindas en la parte trasera del auto y decirles, ‘hagan que tienen miedo’, pero no hizo eso”, dijo Kravitz. “Nos dijo que éramos esclavas, básicamente esclavas sexuales. Quería sentir eso en nuestra energía. Se tomó el tiempo y nos citó un mes antes a unos talleres con la guionista feminista Eve Ensler para que realmente entendiéramos de qué estábamos escapando”.
Y en la vibrante cinta “Dope” de Rick Famuyiwa, que Kravitz vio como un clásico instantáneo por el estilo de “Friday” y “Boyz ‘n the Hood” (“Los dueños de la calle”), dio vida a una chica de ensueño con carácter, de las que no tienen paciencia con los necios.
Tiene fe en la industria en parte gracias a una experiencia conmovedora en uno de sus primeros filmes, “The Brave One” (2007), con Jodie Foster y Terrence Howard. “(Mi papel) había sido escrito para una chica rusa blanca y rubia. Dije, ‘voy a adicionar de todos modos’”, relató. “Eso cambió el modo en que (el director Neil Jordan) vio el rol”.
Pero para seguir adelante en su carrera, Kravitz sabe que tendrá que escribir, dirigir y producir ella misma.
“Me encanta el hecho de que haya un diálogo tan abierto en este momento sobre las mujeres en Hollywood”.