2026 hay confianza
Baja del dólar revela mejora en el riesgo
La reducción de la tasa a niveles inferiores a los 62 pesos por dólar ofrece señales alentadoras.
Banco Central
El comportamiento del mercado cambiario está enviando una señal clara. A diferencia de la tendencia alcista que predominó en 2025 —cuando la tasa de cambio pasó de 61.32 pesos por dólar al cierre de 2024 a 63.30 pesos al 31 de diciembre de 2025, con picos que superaron ampliamente los 64 pesos—, en lo que va de 2026 la dinámica se ha revertido, especialmente a partir del mes en curso, hasta situarse actualmente por debajo de pesos por dólar.
Si interpretamos correctamente el lenguaje del mercado, este giro puede tener diversas explicaciones. El nivel más alto alcanzado por el dólar a finales de 2025 pudo haber respondido a una mayor demanda de divisas como mecanismo de cobertura ante riesgos, a salidas de capital o a una menor entrada de flujos, a expectativas inflacionarias, a presiones externas vinculadas al comportamiento del dólar en el mercado internacional o a la incertidumbre asociada al frente fiscal.
Sin embargo, la reducción de la tasa a niveles inferiores a los 62 pesos por dólar ofrece señales alentadoras. Podría estar indicando una menor presión sobre las reservas internacionales, un aumento de la confianza en la política monetaria, mejores perspectivas fiscales y un fortalecimiento de los ingresos de divisas, ya sea por exportaciones, remesas o inversión extranjera.
¿Cómo ha reaccionado el mercado ante esta nueva realidad? Todo apunta a que, al aceptar una tasa inferior al pico anterior, los agentes económicos están asumiendo un escenario de volatilidad contenida y no de crisis. No se trata de un ajuste desordenado, sino de una corrección dentro de parámetros manejables. En otras palabras, la apreciación del peso sugiere que los flujos de divisas se mantienen sólidos y que existe confianza tanto en la política monetaria como en la capacidad del Banco Central para administrar la liquidez e intervenir oportunamente si fuera necesario.
En síntesis, las cifras indican que durante 2025 el mercado mostró mayor nerviosismo, mientras que en 2026 la percepción de riesgo parece moderarse, como si el escenario más adverso hubiese quedado atrás.